sábado, 19 de octubre de 2019

Bitácora

Fuego

Por Pedro Conrado Cúdriz

Están los que nos quieren arrancar las tiras de pellejos, como decían las abuelas. Están los que nos ven detrás de un vidrio ahumado, examinándonos como una especie extraña. Están los que quieren adivinar lo que escondemos detrás de la lengua. Están los que se creen pulcros y nos juzgan como bestias. Están los sinvergüenzas que desean que uno sea como ellos. Están los que nos admiran y, sin embargo, la admiración es una emoción solitaria, fundida en goma de mascar chicle. Están los cuerdos que nos escudriñan como si fuéramos una especie especial del zoológico. Están los normales para los que somos seres inaceptables. Están los afines, los que se parecen a uno, pero que al final terminamos siendo una molestia para el coro. Algo así como una piedra en el zapato. Lo que quiere decir, que no somos afines sino algo parecidos. Están los tontos que nos creen locos o medio locos, entre el caminar de un sujeto delirante y otro desesperanzado, terriblemente descreído. Están los que nos odian por ser diferentes, raros y atópicos porque les reventamos la cara cada vez que nos miran. Están los desconfiados, los que desean que tengamos algo de poder para desmentir nuestra honra. “Solo espero, me dicen, que tengas poder para ver si no te corrompes.” Ellos también quieren que seamos como ellos. Debo confesar en este tránsito al cadalso, que sea lo que sea, mi mortalidad es igual a la de ellos. Vieja democracia de la vida. Es lo único por lo que somos iguales, y la muerte es testigo de esta enmienda del vivir humano. Para algo sirve la muerte piensan los demócratas existenciales. Están los corruptos, esa nueva clase social del cinismo colombiano que ha creado la normalidad de la supervivencia individual diaria. Es el cuchillo que, enterrado en la garganta de la sociedad, poco a poco se deja ver en las páginas amarillas de la prensa cómplice. Están los patriotas de Estado, los que se ocultan detrás de los muebles de oficina, los que nos miran con los ojos de la muerte, pero no se atreven a ir a la guerra. Están los hombres humildes, los del pueblo, los que salen todos los días a ganarse el pan para la familia, en una fábrica de ricos o en las ventas informales de la ciudad. Ellos nos ignoran como ignoran una culebra, no nos lastiman, pero las circunstancias difíciles de la vida los obligan a elegir sus verdugos cada cuatro años. Ellos han estrangulado los sueños de todos, nos han hecho el vivir más dramático y violento. Hincados como en la poesía de Rómulo Bustos Aguirre, Escena de Marbella, se miran atónitos: “Junto a las piedras está Dios bocarriba / Los pescadores en fila tiraron largamente de la red / Y ahora yace allí con sus ojos blancos mirando al cielo / Parece un bañista definitivamente distraído / Parece un gran pez gordo de cola muy grande / Pero es solo Dios / hinchado y con escamas impuras / ¿Cuánto tiempo habrá rodado sobre las aguas? / Los curiosos observan la pesca monstruosa / Algunos separan una porción y la llevan para sus casas / Otros se preguntan si será conveniente / comer de un alimento que ha estado tanto tiempo expuesto a la intemperie.”

domingo, 6 de octubre de 2019

Por el ojo de la cerradura


Este poema nace de un caso  que conocí en la ciudad de Barranquilla, la última semana de septiembre de 2019. He cambiado el nombre de la protagonista,  por obvias razones y respeto a sus  dos hijas

Por Tito Mejía Sarmiento

¡Tú no tienes la culpa, Zoraida, no la tienes!
Zoraida,  mulata  de 30 años, camina con sugerente ritmo 
por la avenida principal de la urbe.                                                        
Carga en su cuerpo el pesado sello meretricio desde los 20.
A  veces, duda si continuar o no con en eso,
pero en su mente salta  la  pregunta de siempre:¿quién velará por mis dos  pequeñas hijas
si estoy sola en este  mundo desde que a mi marido lo mataron en la milicia?
Entonces, Zoraida con dolor abre sus  piernas a la noche
en el esponjoso lecho de cualquier motel, 
hasta cuando se derrama la nieve con el solo roce del tacto.
Al final de la jornada, Zoraida agotada de tanto desorden cercenado
regresa a casa, víctima de insignificante amor.
Guapa Zoraida, tú, no tienes la culpa de esa  infernal rutina que abraza tu soledad
y  te ata a ese ambiente perverso de corazón desnudo,  eternamente tuyo.
¡Tú no tienes la culpa, Zoraida, no la tienes, Zoraida!
El afán de todos los días, mujer de milagros prorrogados,
es cruzar la ciudad en la búsqueda
de varones hambrientos de sexo.
Entretanto, la vigilia de tus dos hijas
en casa,  tortura las noches de maternal ausencia,
antes del reencuentro con la esperanza en una sociedad sin nombre
que por necesidad le habla a tu oído.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Alma Mater, Claustro de Formación de La Guajira, egresada destacada

Alma Mater, Claustro de Formación de La Guajira, egresada destacada 

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Diciembre 5 del 2009, fue ese día en que culminé mis estudios profesionales en un claustro educativo en la tierra de compositores, la oportunidad de por fin ser licenciada, después de ser Normalista Superior de la Normal de Uribía, este claustro aunque en su momento no llenaban mis expectativas, fue esa puerta abierta  a mi crecimiento profesional, pues su apariencia física me desmotivaba, al llegar a él, me sentía aún en un colegio envejecido del estado, realmente en esos momentos no era agradable llegar, sin embargo, este sentir lo cubrían un poco  mis profesores de cada semestre, quienes a pesar del abandono institucional o la falta de pertenencia de quienes tuvieron la oportunidad de administrarlo, no llenaron los requisitos, pero ahí estaba mi seño Fabiola González, con el glamour que le caracteriza ante todo, sus significativas lecciones de crecimiento personal y de vida, también estaba Argemiro Amaya con su acertada  orientación sobre administración y así cada uno de mis maestros catedráticos,  quienes me permitieron aceptar estar en este claustro de formación técnica profesional, ellos lo hicieron significativo, lo daban todo por sacar profesionales de calidad, por lo menos en mí lo lograron.

Diez años después  de haber salido graduada y profesional, la única de mi promoción y programa, he visto grandes cambios significativos en esta que fue  una de mi casa de formación, no se puede negar y desconocer que Luis Alfonso Pérez, más conocido como Poncho Pérez, quien también es egresando de este maravilloso INFOTEP, ha mostrado no solo una excelente administración, sino un sentido de pertenencia y respeto por dicho claustro que también lo formó, Poncho Pérez ha cambiado la imagen de este lugar educativo, estructuralmente y administrativamente, tanto es así que el Infotep ha incrementado el número de técnicos formados en alta calidad de formación y preparación para servirle, no solo a San Juan sino a La Guajira, aunque muchos digan lo contrario hoy  siendo  4:15 p.m. sentada  en mi balcón, disfrutando de un suave viento que acaricia mi rostro, puedo pasar por el INFOTEP y su imagen ya no es aquella que  recuerdo, hoy tiene talla de claustro de formación profesional, donde transitan a diario más de dos mil estudiantes proveniente de diferentes puntos de La Guajira, generando empleo directo e  indirecto, con la existencia del INFOTEP, San Juan y La Guajira tiene la oportunidad de brindar capital humano al servicio de la sociedad, son 40 años de existencia capacitando para el trabajo y evitando más delincuentes para el país, felicito a mi casa el  INFOTEP, a sus maestros, administrativos, estudiantes, sanjuaneros, egresados y guajiros por estos años de existencia y por los que vienen, agradezco haberme hecho parte de este momento  especial, en el que se conmemoró los 40 años de vida jurídica e institucional, hoy 10 años después de haber pasado por el alma mater, celebro el reconocimiento que ella quiso galardonarme como egresada destacada en cultura y arte.

son las 6:15 p.m,  le digo a Poncho Pérez siga adelante que la respuesta siempre seremos los egresados y nuestro aporte constante a la sociedad.

Ya casi salen las estrellas, amo verlas desde este punto, donde el mismo viento aún juguetea con mi cabello y me invita dejar por un momento mi equipo electrónico.

Por el ojo de la cerradura

“Satélite”, la prolongación de Abel González Chávez

Por Tito Mejía Sarmiento

El 27 de agosto de 2019, falleció producto de una isquemia, en Barranquilla, ciudad donde naciera hace 76 años, nuestro dilecto amigo y colega de la radio y la televisión, Abel González Chávez, el hombre del sombrero, el hombre caribe, cuya inteligencia y bien afinada voz cautivaron  por más de 50 años a una considerable y proverbial audiencia. Es que Abel, sin lugar a dudas fue un gran locutor y periodista, generador de pasiones encontradas e influyente animador de los avances tecnológicos en diferentes medios del Caribe Colombiano, amén de ser un creativo muy singular de personajes como “El negro cadillo”, “ Ricardito”, (un travieso chiquillo personificado por  otro destacado radio periodista, Hellman Hincapié), que hicieron de las suyas con sus punzantes intervenciones como si afilaran las palabras en la propia roca del sigilo, después de que se suicidara el mediodía de lunes a viernes, en  el programa de variopintos  temas “Satélite” a través de las ondas hertzianas de Emisora Atlántico, espectacular.

Hoy, Abel abre el cerrojo y autónomo ya del tiempo insumable, sale del Satélite que condujo por tantos años, al lado de José Marenco, Eddy González, Wikipedio, Juan Carlos Boogie, Pepe Sánchez, Plinio Pires, El humorista Lucho Torres, Luzmila Torres, Raymond Hernández, Tim Briceño, el robotónico Yeyito entre otros, sin decir adiós en el viento ondeante, para volar con las alas bien abiertas hacia el espacio infinito.

Honor conocerte, mi pana Abel y sobre todo trabajar a tu lado, en la Organización Radial Olímpica durante más de 10 años. En nuestros tímpanos quedarán incesantes hasta cuando el recuerdo acumule su desnudez en la memoria del ilusorio sueño de mujer deseada, tus célebres seseos  al iniciar el programa: se, se, se señoras y señores, las reclamaciones muchas veces mal interpretadas por algunos de “La emoción del fútbol es el gol, Qué será de nosotros sin Teófilo Gutiérrez, Qué le estará pasando a Comesaña que los planetas se le están desalineando rápidamente, Qué hacemos con Electricaribe, por Dios”…

De lo que sí estoy seguro, Abel, es que algo sostendrá tu nombre en lo sucesivo para el bien de las generaciones futuras y también algo hará imposible que se olviden tus conjeturas expresadas con la sindéresis necesaria por el grado de lecturabilidad que tuviste  y que te catapultaron como uno de los grandes   comentaristas deportivos del país, junto a Fabio Poveda Márquez, Efraín Peñate Rodríguez, para solo mencionar los que nacieron con las olas del Mar Caribe impregnadas en la piel. Los videos que grabaste, mi recordado Abel, y que ahora fluyen con mucha aceptación en las redes sociales que tanto te gustaban, te prolongarán, puedes ponerle la firma, my dear digital man, desde la levedad celestial de tu propio ser que desde estos momentos descansa en paz.

¡Hasta siempre, maestro, hasta siempre,  estimado colega, Abel González Chávez!

¡Mi solidaridad total para los suyos!
Barranquilla, 29 de agosto de 2019

domingo, 11 de agosto de 2019

Por el ojo de la cerradura

Instenalco: La esquina de la poesía

Por Tito Mejía Sarmiento

Especificarlo  todo, narrarlo  todo, es  a veces uno de los propósitos de la poesía en nuestra amada institución Educativa Distrital Técnica Nacional de Comercio, más conocida en Barranquilla y el departamento del Atlántico como “Instenalco”. En el caso de esta esquina magnetizada por el conocimiento, el ímpetu de lo que viven los educandos, educadores del Área de Humanidades cada vez que se presentan recitales poéticos, genera un binomio que verdaderamente asombra: un retrato de palabras (de palabras- retrato) en el que la realidad como la vida misma se ovaciona y se salva, se indaga y se extraña. Los poemas de una vida recitada, redoblada, con un tono profundamente confesional, más concluyente y más rompible a la vez  que la vida real, aguardan a perfeccionar en todos sus matices los universos que conforman  un momento vivido, o porque no una sucesión de momentos vividos, es decir, la suma de la propia vida que merece ser vivida y sustentada en imágenes formuladas y sin perder por ello, el tono lírico que atrapa en el aire las palabras que velozmente quieren pasar.

Una pregunta que con frecuencia nos hacemos los educadores de Literatura es cómo acercar a los estudiantes a la poesía, sobre todo, al corazón de la misma sin que se desanimen. Lo primero que hay que hacer, es abordar los mitos en torno a la propia poesía, como creer por ejemplo que Ella es un asunto exclusivo de personas románticas, de intelectuales… Aunque no lo parezca, la poesía está al alcance de todos(as). Desde los primeros años es posible acercarse a ella a través de la tradición oral. Y lo básico precisamente para arrancar en el disfrute de la poesía, es a través del conocimiento de rondas, trabalenguas, adivinanzas, retahílas… De allí se transporta al estudiante a la poesía de autores que se asemejen mucho a la de tradición oral. Es decir, ir de los poemas más claros a aquellos oscuros. En todo caso, lo esencial es el goce del texto poético, y esa ha sido la tarea en nuestra esquina Instenalco desde hace más de 10 años.

Y prueba de ello, fue el rotundo éxito, del más reciente  Recital “Poesía por la vida”, que se llevó a cabo,  el miércoles 31 de julio de 2019, a las 10:30 a.m., con la participación de los connotados poetas invitados: Carlos Polo y Benjamín Méndez, quienes quedaron maravillados ante el potosí poético de los estudiantes.
El periodista Wilhem Garavito de los periódicos El tiempo y ADN, estuvo cubriendo el evento, cuyo reto es llevar esperanza y reconciliación en todos los rincones de nuestra región caribeña y el resto del país.
Rector: Eddie Carbonell Cuentas
Coordinador del evento: Tito Mejía.
Ambientación y logística: Matilde Folgoso y Erick Maduro
¡Espere el otro gran recital dentro de 2 meses, con 10 poetas invitados!

domingo, 28 de julio de 2019

Bitácora

Un hombre precario

Por Pedro Conrado Cúdriz

El tipo es fotogénico, me dice un amigo, pero es un mal nacido, una mala persona. Uno le mira el rostro y parece un niño de una inocencia incalculable. Pero en su cara el niño parece un infante regañado, como si un resentimiento hambriento le hubiera comido la carne y el alma. El sujeto tal vez por estas razones miente sin reparo y sin vergüenza y tiene la fuerza de una tormenta para la manipulación. Se hizo célebre con un discurso incendiario y nacional en su primera presentación congregacional. Lo imagino sin amigos por fuera de la casa-Centro que lo acogió por sus debilidades y cinismo. Él representa una pretendida casta de personas sin ley, que terminan haciendo lo que les da la gana, mintiendo y maldiciendo a los que no piensan como ellos, y hasta hablando mal de un escritor Premio Nobel. Es el intento de naturalizar la anomia. No es brillante y como un adolescente descarriado cumple órdenes al pie de la letra. En eso es sobresaliente para su casta. Y eso lo hace sentir bien, porque en otros lugares, es un ser repudiable. En el Centro encontró identidad y seguridad y un espacio para burlarse, entre todos, de los opositores, o de medio país, o quizás de más de medio mundo. 

Usted se lo puede encontrar por ahí, respirar el mismo aire que él respira y seguramente pasará desapercibido si no lo reconoce. Bueno, esa es su intención, hacerse invisible a pesar de su afán de hacerse notar de manera estrambótica y casi patológica. Cuando lo veo, le observo cuernos a los lados de la frente. No, no crea, no estoy pensando en Belcebú. Para los malos, el tipo es fascinante y hasta valiente, porque dirigir una reunión congregacional durante un año, es de una hazaña incomparable. Claro, el hombre tiene un maestro, un diosito en el que se inspira. Cuando habló de la última jugadita, seguramente estaba pensando en sus copartidarios y cumpliendo el guion asignado de antemano, como cualquier subalterno. Porque él no es capaz, no tiene vuelo propio. Y aquella escena de las burlas partidarias en su primera presentación nacional, nos mostró lo que nos esperaría a los colombianos en el futuro inmediato: banalizar la pilatuna del bachiller, su último acto violento. Porque lo que hizo fue otra conducta violenta entre las que padecemos a diarios los ciudadanos de un país anómalo. “Si lo oyes / escucharás palabras vacías / o los golpes del odio en el corazón del mundo / o la voz machete de la guerra / o el grito maniqueo del cobarde. / Así es este hombre arcaico y precario / con alas prestadas / que quiere volar lejos / pero el peso del odio/ lo funde en el estiércol de la tierra. / Él no sabe si respirar sea una condena.”

Yin y su madrastra

Yin y su madrastra

Son las 8:00 pm del día sábado dek año 2006, estoy sentada en mi terraza  nueva, recién mudé a este lugar donde la gente se ve cálida, luego de una larga mudanza me encuentro descansando cuando de pronto escucho los gritos desesperante del, no se su nombre, parece un hombre se de unos 30 años, delgado, de barba, sin camisa, además de escuchar sus aterrados gritos, también observo como todos en aquella casa vieja le pegan, me asusta y pienso, sera un loco, un violador, ¿qué será?

Nuevamente los gritos de aquel hombre, eran las ocho de la noche, nuevamente se repite lo mismo de la noche anterior, me encuentro aun más preocupada, no puede ser, otros vecinos esta sentados, al parecer saben que sucede, muy intrigada me acerco a uno de ellos y le pregunto: ¿Quién es ese señor y por qué le pegan así?
-El Yin y no es un señor, es un niño.
Quedé aún más confundida. ¿Cómo?, pregunto.
-Sí, es un niño, su cuerpo es de hombre, pero realmente tiene unos cinco años, lo maltratan mucho. Ahí me informo de todo.
-Aquel es su papá, su madrastra es la que no gusta de él y sus hermanos por parte padre. Ellos no aceptan que él tenga ese desarrollo, que de pronto ella no entiende.

Entonces busqué qué enfermedad era, me apareció que era el síndrome de Laron, que no permite el crecimiento de una hormona para que crezcas biológica y cognitivamente uniforme, en el caso de Yin era cognitivo, actuaba como un niño, pero me fui dando cuenta con el paso del tiempo de que él no era violento, solo era un niño atrapado en el cuerpo de un hombre, tal vez la ignorancia del padre, la soberbia de aquella madrastra y de unos hermanos que continuamente manifestaban con sus acciones violentas el deseo de que no existiera, no conocían este caso o se negaban a ello.

Nuevamente son las 8 pm de la noche del año 2019, nuevamente sus gritos, se  ha convertido para mi en algo normal, aunque impotente con el paso de los años de que a Yin esta madrastra mala le siga pegando, pero ella se ensaña más, obligando de alguna manera el padre lo trate igual, tenia rato de no sentir sus gritos, los maltratos físicos y verbales que han crecido con Yin, luego de que la madrastra por fin se haya ido de vacaciones y este por fin se sentó en una silla, comió dignamente, por fin estaba bañado y limpio, yo lo saludaba porque vivía más en la calle del barrio que en su casa, saludaba y lo saludaban todos con cariño, su padre lo cuidó muy bien en esos días, me dio a entender que realmente siente algo por Yin, solo que se deja manipular de esa extraña mujer que se ensaña contra Yin haciendo que todos le peguen, no sé cómo ha resistido tanto, realmente dormía afuera, mientras ella estuviese él no tendrá vida digna, me pregunto ¿dónde esta su madre biológica?
Por que habrá personas tan malas como esta mujer, que saluda a la vecindad sin ninguna vergüenza, por educación lo he hecho, pero sé que el mismo destino le devolverá lo que ha venido haciendo con Yin.

Son las 8:30 pm sentada en mi balcón, un nuevo lugar, mi apartamento, contemplo el nuevo paisaje que me ofrece la existencia, hoy es sábado, ya no escucho el grito de Yin, tal vez este capitulo termino para mí, iniciara para otro ¿cómo estará? sé que en las manos de una madrastra mala, inconsciente y un padre egoísta.

Son las 9:00 pm de hoy y el recuerdo de Yin me obligo escribirle, tal vez es lo único que puedo hacer por él.

martes, 9 de julio de 2019

El perfume del cumplimentado

El  perfume del cumplimentado

Por: Luis Payares Mercado

El cumplimentado bajo el signo zodiacal de cáncer acaba de coronarse 67 años. En esta edad, después de haber ocupado tantos cargos en los gobiernos, se podía esperar, que estuviera en otros menesteres del ser humano. Pero no, él sabe que necesita un buen perfume para el día de la gran fiesta. El perfume que marque su final o el inicio de su nueva etapa en el planeta azul. Su meta es tener ese perfume para ese gran día.

Leer libros hoy, para algo debe servir, pues esa ocupación ha sido cedida a las redes sociales en un imponente porcentaje. También, tener la prensa, la historia y la Biblia en nuestras manos, para escudriñarlas, algunos frutos deben arrojarnos. Que revisar la legislación del país de los autores de, El olor de la guayaba, sea otra necesidad, aunque de ante manos, se sepa que hay más verosimilitud que veracidad, creo que es un gran enganche crítico, partiendo desde ese cierre penúltimo: “Publíquese y cúmplase.”

En cuanto a la historia del país, de ese donde vivieron los que escribieron el olor del fruto que da origen al bocadillo y a la mermelada, hay hallazgos de olores importantes. El origen y crecimiento de grupos rebeldes, sería uno. Donde un líder guerrillero, activo, muere de vejez, en el país de las mermeladas. Todo un ejército, durante varias décadas, lo buscaba y nunca lo pudieron capturar, ni herirlo siquiera. Él, con sus camaradas, sí que hería y mataba a los pobres, que obligados, engrosaban las filas para perseguir a un tal alias Tirofijo. 

La referencia bíblica muestra que la eternidad de Dios lo envejeció y en las escabrosas montañas murió el tal alias, llevándose consigo a Manuel Marulanda Vélez y a Pedro Antonio Marín Marín. La prensa también hacía su juego importante, anunciaban, en presunción, la muerte de Marulanda Vélez y resultaba, que otra vez, el man, estaba vivo. 

En cuanto a la lectura de libros, que hay más que vida, un escritor alemán, Patrick Süskind, en 1985 escribe su primera novela El perfume. Su protagonista es Jean—Baptiste Grenouille quien con su prodigioso sentido del olfato, como una garrapata, se aferra, se adhiere, se penetra en la vida, pero más, en la muerte. Chupa sangre, se engorda, crece, se apodera y a nadie le interesa su origen, sus intenciones, ni su finalidad. Escala esferas, sube montañas y cumbres. Baja a las inmundicias y nadie percibe sus ocupaciones. Clasifica lo agradable y desagradable en todas las variaciones de los olores. Su esmero es descubrir el olor del hombre. El que cause al hombre mismo sentimientos afectuosos a favor de su verdugo. Con muertes a inocentes, a la vida joven, a lo virgen, logra obtener el efluvio, la esencia. Su perfume.

El cumplimentado ya tiene listo su perfume, ese día, el de su cumpleaños 67, soltó una fracción muy mínima de su fragancia, en su Facebook y en su Instagram y… ¡qué semejanza!, ¡qué cosa tan exacta!... a lo del libro El perfume, que según su autor, sucedió en el siglo XVIII.       

domingo, 7 de julio de 2019

Por el ojo de la cerradura

¡Guamaleros perdieron la paciencia con Electricaribe!

Por Tito Mejía Sarmiento

Y a veces pienso
que es tal vez mi desventura,
la causa de esta amargura
que no puedo soportar… (Julio Erazo)

Presentación Erazo, una mujer entrada en muchos años se peinaba su  frondosa cabellera de más de un metro de longitud frente al espejo de la sala de su casa, la noche del 3 de julio de 2019, gracias a la  luz temblorosa de una vela encendida. A pesar de su disgusto por la falla en el fluido eléctrico, tarareaba sin pensar lo que ocurriría horas más tarde, en su natal Guamal, varias estrofas del hermoso tango “Lejos de ti”,  compuesto por su pariente, el gran intérprete y compositor, Julio Erazo. No lejos de allí, unos niños jugaban fútbol alegremente en la calle a las 8, aprovechando la claridad de la luna llena. 

Guamal,  era hasta ese  entonces, un pacífico pueblo plano de altas temperaturas, en el departamento del Magdalena que perdió su equilibrio emocional debido a los  continuos apagones de 10 y 12 horas por parte de Electricaribe, la mediocre empresa que ha venido acabando desde tiempo ha, con la paciencia no solo de Job, sino de los propios Guamaleros, cuyas quejas daban la impresión iban a dar en sacos rotos. 

Y como el estado tampoco presta atención  a la lluvia de quejas de los usuarios  que ven como sus electrodomésticos se dañan, y además no hay  una entidad supervisora que responda, entonces, ante esta desatención y como algunas cosas no pueden ser aferradas en las palabras, muchos Guamaleros se fueron en el acto,  a las vías de hecho para  protestar por la crisis eléctrica que les había representado enormes pérdidas económicas y enfermedades, especialmente resfriados y desniveles de la presión arterial. 

Según el colega de tierra El Heraldo  de Barranquilla “El bloqueo de las vías que conducen a El Banco y a Mompox,  la pintarrajeada en negro de los contadores de energía, el intento de quema de la oficina del punto de pago de Electricaribe y los enfrentamientos a piedras con el Esmad,  fueron actos que marcaron el disgusto de la comunidad y alteraron el orden público.

La tensión y el ambiente de hostilidad que se vive, obligaron al alcalde Elkin Méndez Posteraro a decretar el toque de queda, vigente entre las 4:00 p.m. y 6:00 a.m. Sin embargo, en las últimas horas y tras una mesa de concertación desarrollada en el Polideportivo del barrio Lara, en la que participaron los actores del conflicto, los ánimos se apaciguaron, aunque la incertidumbre persiste”.

Lo cierto es que la copa se les ha estado  rebosando a casi todos  los habitantes de la costa caribe por el mal servicio de energía eléctrica prestado por Electricaribe, y sobre todo por las altas tarifas que cobra,  y el Gobierno Nacional si quiere evitar una tragedia mayúscula, debería tomar lo antes posible, medidas de fondo para que los Guamaleros principalmente puedan cantarle a Electricaribe: 

“Quiero estar al lado de ella
para decirle que es bella,
para decirle que nunca
podre dejarla de amar”.

“Amanecerá y veremos” dice con su voz grave y esperanzadora  el ciego Sebastián Ariza,  popular vendedor de loterías que se ubica desde hace más de 25 años, en la plaza principal de la población Guamalera.

martes, 2 de julio de 2019

Tapo aquí y tapo allá, pero la sabiduría sobrepasa la ignorancia

Tapo aquí y tapo allá, pero la sabiduría sobrepasa la ignorancia

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Son las 10:50 a.m., domingo en mi cuarto, analizando muchos temas entre ellos EL VII ENCUENTRO INTERNACIONAL de  LITERATURA  2019, donde por una semana la fundación TEICHON, le dio cita a 25 poetas de diferentes partes del mundo, gracias a nuestros aliados como Cerrejón, Banco de la República,  Acción Cultural de España, Asodegua, a la alcaldía de San Juan en nuestra 7 versión no nos ha desamparado, Fondo Mixto, Comfaguajra, Diario el Norte, Gámez editores, sistema Cardenal, Asociación Yanama, a la directora de cultura departamental, a mi Cielo de Oportunidades la coma, a la Gestora de Uribía, al Gerente de la educación de Uribia, a los rectores de cada institución de los municipios a los que fuimos, a los maestros, estudiantes del Totumo Mercedes Romero de Quintero, El Carmelo, La Normal, El colegio Francisco Palau y Quer en San Juan del Cesar, las Instituciones educativas de Dibulla, El Pájaro, la institución educativa indígena No 4 sede Majayutpana de Maicao, de La zona rural de Uribía que estuvieron presentes en Riohacha para la apertura y el lanzamiento de la Antología. A las Instituciones de Uribia como el Alfonso López Pumarejo, la Normal de Uribia y la Institución educativa del Cabo de la Vela, por todo su apoyo,  preparación y sentido poético, cultural y educativo para articular nuestros procesos y hacerlos suyos.

Agradecemos el acompañamiento que nos han venido, pero motivamos a que nos sigan acompañando, a veces me siento casi mendigando ante un proyecto que es visible y maravilloso, novedoso y que permite llegar a niños y jóvenes quienes son el futuro de nuestro pueblo, carecemos de mucho apoyo logístico, lo hacen sí,  pero hay un proyecto que tiene un valor y requiere de un apoyo razonable y justo para un trabajo que se hace durante un semana en diferentes municipios, que requiere de mucha logística, mover a 30 personas por un bien común, promover lectura con autores de forma itinerante, sembrar esa semilla de esperanza en niños y jóvenes de nuestra amada Guajira sobre la importancia de leer, conocer y entender una vez más que ya estamos cansados de ser utilizados aprovechando nuestra ignorancia, si, lamentablemente es una verdad que debemos aceptar, todo el desequilibrio social, educativo, político, de salud y la miseria que vivimos nos ha sucedido porque no hemos aprendido a autoeducarnos, autoformarnos, lo que han hecho unos pocos en su momento fue atrasarnos, administraban los recursos y en vez de administrar bien, empezaron a robarse la plata de inversión social para volverse ricos, qué egoísmo, me da escalofrió pensar en su fría ignorancia, bueno, en fin, eso llevó al departamento a entrar en una miseria sobre su riqueza y ser explotada por todos lados por unos cuantos apellidos que hoy observan aun indiferentes, el llanto de un pueblo que tiene hambre y que ve pasar los manjares a su lado y no tiene derecho ni siquiera a olerlo, pero esto es gracias a nuestra pobreza mental, debemos educarnos mas, aportar un poco de nuestra esencia porque todo tarde que temprano sale.

Son las 12:30 a.m. y aún sigo pensando y analizando sobre el paro en el que entro La Guajira por unos cuantos días donde se tocó los temas más decadentes del departamento como la educación, la salud y las vías, me gustó y felicito al alcalde de Fonseca, Misael sobre su firmeza en señalar lo que los cachacos por muchos años desde que Santos se llevó la regalías a Bogotá, han utilizado de excusa para tomarse ellos la riqueza de La Guajira, señalando reiterativamente el robo desmedido de algunos guajiros que se dedicaban a explotar la riqueza de todos de forma particular y familiar, y aun andan algunos ocupando cargos importantes que por su misma ignorancia, deseo de riqueza y poder no han entendido lo único que hacen los cachacos es utilizarlos para tapar el verdadero fin de ambos, los cachacos de recibir  la riqueza de La Guajira y los supuestos lideres el de mantener su comodidad, el único alcalde que se atrevió a decirle al gobierno central, "los guajiros no le estamos pidiendo, estamos exigiendo que se cumpla con inversiones sociales para nuestro departamento con los recursos nuestros, de nuestras riquezas, como el carbón, la sal, el gas, luz y ahora peaje", celebro y aplaudo a este alcalde que por fin les cantó al gobierno central su cinismo de venir a llevarse el recuso total de La Guajira y hacer verme que se le debe, esto no lo habíamos pensado, ni siquiera aquellos que están gozando de buena vida y que lo que han hecho es engañar a su gente tapando allá y tapando aquí, se le esta cayendo la mascara por que los guajiros estamos despertando y el llamado es mi gente, mi pueblo a que ya no vamos seguir siendo masoquistas, al ver llegar a nuestros dichosos paisanos desde Bogotá en carros blindados a buscar votos para ellos o para otros y muchos corren hacia ellos quienes se creen Dios frente a su fracaso mental guardado en presencia miserable, que lástima que no tengan la capacidad de entender que esos puestos políticos mal adquiridos por muchos por lo menos traten de devolver a su pueblo bendiciones, progreso y bienestar.

Es la 1:13 tengo mucho que escribir, que comentar, pero las reglas de mi periódico merece respeto y cumplimiento.