lunes, 12 de junio de 2017

Por el ojo de la cerradura

¿Y si Marco Coll Tesillo  hubiese  nacido en Argentina?

Por Tito Mejía Sarmiento

A raíz de la muerte del “Olímpico” Marco Coll Tesillo, gran jugador de fútbol profesional, ocurrida el 6 de junio de 2017 en su natal Barranquilla y, ante el alud de elogios superlativos por parte de la prensa hablada y escrita de nuestro país y de  todo el orbe a su notable carrera deportiva en muchos estadios, se me vino a la mente enseguida una pregunta con la cual doy  título a este escrito: ¿Y si Marco Coll Tesillo   hubiese  nacido en Argentina?

¿Qué hubiera pasado, se preguntarán ustedes, a lo mejor? Pues, conociendo  el valor, el ascenso social y el reconocimiento que los argentinos saben proporcionar a sus futbolistas, por lo menos: estatuas, monumentos, esculturas o escenarios se hubiesen levantado en su nombre desde el mismo año 1962, cuando le anotó en el estadio Carlos Dittborn de Arica, Chile (minuto 23 del segundo tiempo)  el primer y único gol olímpico que hasta ahora se ha  marcado en toda la historia de un campeonato mundial organizado por la Fifa, al mejor arquero del mundo según los entendidos: Lev Yashin (la araña negra), quien entre otras cosas, es el único guardameta que ha ganado el balón de oro. (Cabe destacar que  nuestro país participaba por primera vez en un campeonato de esa magnitud, igualando a cuatro goles con su similar de la Unión Soviética, cuya sigla era C.C.C.P. Tan importante fue aquel resultado que al año siguiente,  con la transparencia de los amaneceres y aún con el lenguaje del deseo vivo, en nuestra nación se rebautizó la semántica de esa sigla para mofarse de los Rusos por “Con Colombia casi perdemos”).

Pero lo enfadoso del caso, es que Marco no nació en Argentina, sino en nuestro país, donde la clase dirigente nunca le ha importado un bledo el bienestar de los futbolistas, sino los millones que entran con facilidad pasmosa en las  alforjas de la entidad deportiva. Y esto, estimados lectores, lo digo con conocimiento de causa porque en los últimos siete (7) años en la vida del “Olímpico”, tuve muchos acercamientos con él y con sus  cinco (5) hijos: Marcos, Mario Alberto,  Orlando, Fabián y Omar, quienes siempre me hacían hincapié de las promesas que nunca se cumplieron relacionadas por ejemplo con  una casa y una pensión por parte de la Adefútbol, hoy Federación Colombiana de fútbol para el “Olímpico”. Marco tuvo que irse a trabajar a las minas del Cerrejón en La Guajira para poder obtener una pensión y lograr de alguna manera capacitar a sus hijos.

Ojalá, a este exjugador creativo del medio campo que fue muy jovial con la vida, con toda su familia, con sus amigos(as), con el fútbol, que  se consideró un hombre muy creyente y sensible, al que le dolieron  las injusticias sociales en el mundo y para demostrarlo  cada vez que hablábamos me declamaba un  verso muy visceral de la poeta tolimense, Esperanza Carvajal Gallego: “...de nada nos sirve sentirnos más que los otros, si dentro llevamos el reloj que nos oprime por igual en esa batalla que nos  estruja el alma”, se le eternice la memoria bautizando con su nombre, el complejo deportivo que se está construyendo por parte de la Federación Colombiana de Fútbol sobre la avenida Circunvalar, en Barranquilla,  y se cumpla por fin con  la promesa de  su anterior presidente Luis Bedoya, quien eufórico ante la alcaldesa  de ese entonces, Elsa Noguera y miles de  invitados dijo: “sería un justo homenaje a Marco Coll,  una leyenda viva del fútbol internacional”.

Ojalá que el actual presidente de la Federación Colombiana de fútbol, Ramón Jesurún y el alcalde Alex Char, quienes entre otras cosas son barranquilleros, le cumplan  a Marco Coll Tesillo. (Que casualidad hay en la vida,  cuando el campeonato mundial de fútbol  se va a jugar en el 2018, justamente en los estadios de Rusia, el país más extenso del mundo y  a  cuya selección le marcó categóricamente el gol histórico). Si esto sucede, tengo la absoluta convicción de que Marco Coll Tesillo  los  aplaudiría  desde lo más alto del  estadio celestial con sumo placer y de paso, el mejor locutor deportivo de Colombia en todos los tiempos, Édgar Perea Arias, narraría con su vibrante calidad de siempre el segundo gol olímpico de Marco como en su momento lo hiciera Gabriel Muñoz López con el primero. “Ver para creer”, solía decir Santo Tomás.


jueves, 8 de junio de 2017

Bitácora

De las cosas de este mundo que quiero contar hoy

Permítanme usar de epígrafe la literatura para iniciar este texto con lo que el escritor Ramón Molinares Sarmiento, plasmó en su ensayo Exilio e identidad, publicado en la revista Latitud, mayo 14 del 2017: “Nos complace vernos en este espejo con nuestros defectos y virtudes; saber que los fundadores de Macondo eran intrépidos, emprendedores, soñadores, tiernos, amorosos, justos; gente con un alto sentido del honor y de la equidad, que construyó sus primeras viviendas de modo que todas disfrutaran de la misma frescura y de las misma música que cantaban los pájaros en las horas de más calor; pero también podemos ver en este espejo las peores atrocidades que puede cometer un hombre, alimentada por poderes de identidad difusa, sin sentido de pertenencia…”

O Lo que escribió Alonso Sanchéz Baute, en la Revista Arcadia, sobre La lectura: “La gente corrupta no cree en Colombia porque no sabe crear, porque no tiene talento para imaginar que se puede vivir sin robarle al Estado.” Revista Arcadia. 2017-5-15
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Así como la intolerancia y el maltrato son actos deliberados, igual los actos de los corruptos, que omiten las consecuencias de sus conductas porque aspiran a seguir viviendo en la manigua de la impunidad.

Recuerdo varias cosas del pasado, por ejemplo, la compra y venta colectiva del voto, la voz de algún padre diciéndole al hijo, con voz queda, “dígale a ese man, que no estoy en casa,” o la voz de un amigo regresando de la infancia con la alegría en el rostro, porque el tendero le había dado unos centavos de más. En estos ejemplos, uno puede rastrear no sólo lo antiético, también la envoltura futura de la corrupción.

Poco a poco y con actos pequeños, contrarios a la moralidad familiar, civil o cristiana, se van formando los individuos, que años más tarde participarán de actos más graves de corruptela. Sujetos formados para ser depredadores salvajes (en la pradera de la sociedad) de las fortunas ajenas, ya sean públicas o privadas. Uno diría que seleccionan cuidadosamente la presa. Desde niños asistimos a estas escuelas difusas de la familia, el barrio o el colegio, donde no hay formas de discutir lo incorrecto, lo injusto, los dineros públicos, etc.

Los corruptos tienen pues escuela y también han ido a la universidad, a cualquier clase de universidad.

Somos como niños caminando en una ruta empedrada de seres salvajes, que todo lo toman sin hacer preguntas y al final todo lo pueden, cueste lo que cueste.

La corrupción es violencia vedada y es igualmente la representación de lo que somos individual o colectivamente. Nosotros hoy estamos representando la humanidad e igual una época triste y desfavorable para los ciudadanos inermes; somos hijos de todas las vergüenzas, las del pasado, las del presente y las futuras, igual herederos de los que roban y los que no roban, los que dudan y los que han decido vivir del lado del bien y también los que se han atrevido a regresar bolsas de dólares a sus dueños sin pensar en los resquemores de los que tienen alma de ladrones y los acusan de tontos.

La sociedad tiene sus actos demostrativos de carácter social, como el que abordamos en este texto, en el que nadie podrá tira la primera piedra, porque la acusación puede convertirse en un maremágnum. Es decir, muy pocos se salvan de la escatología corrupta para poder llevar a la práctica lo que propone Gustavo Álvarez Gardeazábal en una de sus columnas: “Hay que buscar cómo convencer a este país de que todavía se puede gobernar sin robar.” (1)

La naturaleza humana es dual, no homogénea; en su estructura compiten, luchan, el bien y el mal, la belleza y la fealdad. (2) Es quizá esta complejidad, lo que dificultad comprender en carne propia el desliz hacia el campo minado de lo antiético, o hacia el área feliz de lo ético. Quiero decir, la emocionalidad que existe en cada conducta, sea buena o sea mala. De cualquier manera, esta dualidad es la que les ha permitido a los estudiosos de la conducta humana, pensar que todos somos corruptos. Por las opciones, las oportunidades, las circunstancias históricas, las formaciones, los temperamentos, los entornos y el carácter.

Con razón para el hombre común es inexplicable que alguien se encuentre una bolsa grande de dólares, o cualquier otra cosa de valor extraordinario y lo regrese a sus dueños. Para la persona con alma difusamente corrupta, el robo no implica sentimientos de culpa, miedo, arrepentimientos, vergüenza, incomodidad, por el aprendizaje cultural de su “deshonesta sociopatía.” En tanto, el hombre que le regresa a otro una bolsa de dinero encontrada en su automóvil, siente una satisfacción enorme, un sentimiento de bondad profundo que lo enaltece frente a sí mismo y los otros. (3) Le funciona lo que dicen los neurólogos: el sistema de aprendizaje emocional anticipatorio: el pálpito que nos alarma frente el “peligro.” (4) El corrupto no goza de esta alarma, por el contrario, es egocéntrico, cínico e hipócrita, insensible, sin empatía, transgresor, desinhibido, audaz, mezquino, mentiroso, maniqueista, arrogante, desafiante, abusador.

No es fácil hablar de estas cosas, si no incluimos nuestra experiencia personal: ¿Cómo llegamos a ser éticos o antiéticos? En mi caso, fui criado en un hogar cristiano, que tenía perfectamente claro los límites entre el bien y el mal, afincados día a día con labia, rezos, regaños y ejemplos. No soy perfecto, porque nadie es perfecto; todos mentimos, me dice un amigo. Agregaría una anécdota, que ha sido un reto perenne para mí: Gloria Navarro, Defensora de  Familia, me dice con el humor negro de la amistad, que yo no sé si soy corrupto, porque nadie me ha puesto a prueba. Tiene un cincuenta por ciento de razón, el otro cincuenta por ciento, forma parte de mi vida, de mi lucha por no hacerle daño a nadie. Lo que tal vez quiero resaltar, es la formación de mi carácter, mis rebeldías, mis opiniones en contravía, mis irreverencias, mi formación intelectual e incluso mi ateísmo (No hay algo más decepcionante que ver a un creyente hacer lo contrario de lo que dictan sus creencias y la ley de su Dios. Si a esta persona no le sirvió su religión, a mí tampoco tendría por qué servirme. Mi ateísmo es pues una nueva búsqueda...) Esto me ha servido para saber cuál es mi lugar en el universo y ser consciente del daño que le causamos a la humanidad cuando provocamos el mal. Excúsenme esta digresión personal.

No puedo dejar de contar otra anécdota, que está en el corazón de lo que cuento: Una amiga mía, profesora de una universidad cachaca, me contó que un día le preguntó a un enamorado suyo de qué no era capaz y sin esperar respuesta, continúo: de matar, de golpear a los indefensos, de robar. Ella me dijo que el tipo no supo qué contestarle y desapareció de su vista.

Reconozco que algo primitivamente perturbador vive en mí. Hubo un tiempo, antes de ingresar al Icbf, que deseé varias veces ubicarme estratégicamente en el Paseo Bolívar y disparar desde aquel lugar oscuro de mí contra la inerme multitud, pero confieso que fue la escritura la que me ayudó a franquear el dolor desconocido que vive en cada uno de los seres humanos que habitamos el planeta tierra. Desde aquellos tiempos, vivo conscientemente luchando contra el mal, que tiene todos los rostros.

El carácter es el que guía, según Peter Singer, las actuaciones en “las elecciones radicales,” (5) que son aquellas conductas marcadas por los dilemas y, sobre todo, aquellas decisiones que nos ponen a prueba como seres buena gentes y probos.

Lo que debe quedar claro, “es que la corrupción es una condición y no una función,” una condición de la naturaleza humana y su relación con el entorno y las fuerzas de una cultura de masas centrada en el individualismo y el egoísmo, pero reforzado contra el mundo; egoísmo que se extiende de manera acumulativa y perversa en la sociedad. Ya hemos dicho, que algunos individuos se salvan de ser infectados con su veneno.
Es fundamental mencionar el Estado y el gobierno en el que vivimos, su estructura de juegos pirotécnicos para hacerle creer a los gobernados que se hacen los esfuerzos contra la plaga de la corruptela; tocar el clientelismo y los partidos políticos, que no son unos fenómenos y unos aparatos desligados del veneno inmoral de la descomposición, que es inoculado todos los días a la gente para robarles el alma sin el permiso de los sufridos. Con alguna pizca de razón, uno puede explicar porque los pobres y la clase media esquilman el erario público y al final o al comienzo, los gobernantes también, y lo más grave, lo permiten para que los dejen gobernar para siempre. Porque todos tienen el pecado en las manos. Porque así se genera una complicidad mayor entre los gobernantes y los gobernados, quienes por ser gobierno tienen los privilegios del poder: hacer lo no permitido. (6)

He aquí el modelo de imitación mayor. Uno escucha: “Si ellos lo hacen, nosotros también lo hacemos.” Esta es la escuela de la vida, superior a la otra escuela, que sigue viva y permeada por la inacción, la falta de autocrítica y la acriticidad.  El optimismo de Gardeazábal, puede ser una bofetada para los escépticos como yo, pero es necesario para no vivir en la completa oscuridad.

Bibliografía
1.        Gustavo Álvarez Gardeazábal. ADN, Barranquilla. Jueves 11 de mayo de 2017, pág. 8.
2.        Según la opinión de Moisés Wasserman, ex rector de la universidad Nacional, Dios, por la versión de Leibniz, “no podía haber creado seres humanos que tuvieran libertad pero que, al tiempo, fueran incapaces de hacer el mal,” porque ambos, el mal y el bien, carecerían de significado moral. Es la libertad o el libre albedrio entonces, los que determinan ambos fenómenos. En otra columna, del mismo Wasserman, uno colige que el mal por abominable, se oculta y se condena, mientras que el bien es el reconocimiento del buen ejemplo moral.
3.        Los seres humanos realizamos acciones que nos hacen sentir bien, se llaman acciones autotélicas, es decir, que la acción y la gratificación es lo mismo. Libro de ética de Fonbienestar, Icbf.
4.        “Los sentimientos, dice, el filósofo Guillermo Hoyos, en Adiós a las trampas, con anterioridad a los juicios morales, son como alarmas y sensores que tenemos instalados desde niños y nos alertan en un mundo en conflicto para que reaccionamos ante el mal…”
5.        Peter Singer: Ética para vivir mejor. Ariel, segunda edición.
6.        Eduardo Lindarte Middleton, Dr. en Sociología. La corrupción en Colombia. El tiempo, marzo 19 de 2017.

jueves, 18 de mayo de 2017

Por el ojo de la cerradura

¡Gracias por todo lo vivido, madre!

Por Tito Mejía Sarmiento

Hoy 18 de mayo de 2017, cuando se cumple un mes de tu partida y el tiempo en su rápida traslación parece disolver en breves remolinos la vida, te escribo amada madre, Eloina Sarmiento Charris, para decirte que el dolor de mi corazón sigue vigente en medio de  múltiples recuerdos tuyos: “Me parece verte caminando orgullosa, asida de la mano de papá, un domingo por la larga y ancha calle Granada de Santo Tomás, pareciéndote cerca lo que estaba tan lejos.

Aún está vivo el eco dócil de tu voz llamando a  Cipriano, Arnaldo, Bertha, Vilma y a mí para que comiéramos boronía, ese guiso de ancestro árabe andaluz que tan sabroso preparabas.
Me parece verte colgando la ropa lavada que el sol secaba antes de los festines de la tarde, envueltos entre el olor del chocolate y el té de toronjil que emanaba de una cacerola puesta en el fogón.

Vivo está el recuerdo, mamá, cuando me llevabas de la mano camino a la escuela primaria Antonio Nariño, y me regañabas porque yo pateaba en vez de recoger y comer cuanto mango caía de los árboles en el despuntar de la mañana.

Me parece verte asomada en la ventana en una de esas noches toledanas hasta altas horas de la madrugada, esperando a que   Alex, tu nieto pechichón, en el candor de las fiestas patronales en septiembre, llegase a casa para soltarle el consabido regaño provisto de cultas y sanas advertencias.

Me parece verte mientras caía un fuerte aguacero en el declinar del mediodía, prestándole la debida atención al viejo Tito, que recitaba de memoria ese bello verso libre que el escritor Ramón Molinares Sarmiento le regalara a Nelson como homenaje a su legado, que dice: Un hombre de puertas abiertas, por donde, sin pedir permiso, entraba todo el que quería a  cualquier hora del día o de la noche, y tú entonces, no podías disimular el dolor que escapaba de tus adentros al descubrir el vuelo de las palabras.

Me parece verte, amada madre, a pesar de tu demencia senil reciente, identificar al escritor amigo de la casa, Pedro Conrado por Moncho, apodo con el cual es reconocido  desde hace mucho años en el pueblo, y lo más sorprendente para mí, mamá, me parece  verte frente  al  espejo gigante que colgaba en la pared de la  sala  sonriendo al verte reflejada en él, tan bella en otro rostro, como si parecieras  ser la que huía, pero también la que se quedaba como la eterna guardiana”.

Confieso que mi piel de ahora en adelante se erizará en llamarada, ajena  a la raíz que la redime, al acercarse el mes de  abril de cada año  como si fuese una secuela temporal de un alma que a lo mejor se mostrará como un nómada de presentimientos : A mi hermano Nelson lo mataron un 29 de abril, cuando fungía como alcalde de Santo Tomás, mi papá César Eurípides, murió un 11 de abril y  ahora tú, vieja hermosa del alma mía, mueres un 18 de abril de 2017.

No quiero cerrar este panegírico sin antes decir, que no seré el mismo sin mi amada madre, pero estoy seguro que algo de ella me guiará por los buenos caminos de la vida,  como lo hacen las aves con sus críos cuando estos acusan fatiga en sus vuelos.

¡Gracias por todo lo vivido, madre! 

domingo, 14 de mayo de 2017

Los niños, resultado de lo que los mayores aportamos a su desarrollo...

Los niños, resultado de lo que los mayores aportamos a su desarrollo... 

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Hoy escribo sobre este tema que nos tiene consternados no sé a cuántos, pero sé que como yo hay muchos, sobre la sexualidad, analizando los abusos que se vienen presentando a los niños y lo que dice el psicólogo Sigmund Freud, es un caso psicológicamente triste ya que antes que humano el hombre es un animal, muchos no pueden controlar su instinto, entra en confusión sexual y más si los traumas que tuvo de niño son superiores a su razonamiento y no ha tenido ninguna clase de ayuda psicológica.

Con mayor razón los adultos que tiene la capacidad de razonar deben tener cuidado con la orientación  de los niños, con el cuidado de los mismos, saber con quiénes  se dejan, ya ni en los de la casa se debe confiar, procurar hablar con ellos sobre los temas que hoy son relevantes y que les  ha causado mucho daño,  hasta el punto de interrumpir su inocencia, los padres de hoy no deben guardar temas sobre la realidad humana con los pequeños, esto puede permitir que no abusen de su inocencia, los padres deben comprender que estamos en un mundo acelerado, donde padre y madre deben salir a trabajar y deben dejar a la merced a los niños de cualquier persona, por lo tanto hay que prepararlos para enfrentar esta situación de soledad por la que deben pasar e incluso evitar que sus propios padres los toque, hay que hablar claro con los niños, brindarle total confianza.

Existen casos de abuso a los niños, maltrato y violación, unos han salido a luz pública por error de su culpable y otros aún quedan guardados en la pared de cuartos y lugares que desconocemos, unos por amenaza a los menores, otros porque los han callado para siempre, otros por silencio de otros adultos, casos que han quedado allí mientras los enfermos mentales siguen haciendo su fechoría como si nada.

La mayoría de estos abusos a menores sucede  cuando estos quedan solos y abandonados, sus padres deben salir o uno de ellos a trabajar, pienso que se debe reforzar la educación sexual y la orientación de jóvenes violadas o violados que crecen con esto guardado y llegan a tener hijos sin todavía alcanzar la mayoría de edad, la misma circunstancia de la vida los enferma y no adquieren ninguna responsabilidad,  dejando solos a los menores o tal vez hacen lo mismo que les hicieron a ellos  a los pequeños, hablo de los casos donde los padres han abusado de sus hijos y que desean revivir esto haciendo daño a su criatura, según Freud, el hombre en el momento de nacer y todo lo que el ambiente le proporciona va creando en el su personalidad y más si esta ha sido a base de violencia una manera de hacerlo saber que fue abusado  es llegar al punto de hacer lo mismo a un menor, la mente humana es su peor enemigo y puede ser también su mejor amigo siempre y cuando esta sea equilibrado o desequilibrada.

Por lo tanto a las entidades sociales de protección a menores les invito a multiplicar sus esfuerzos para la protección de los menores, orientando aquellos padres jóvenes que por descuido y falta de orientación sexual llegan a tener niños, esos  que no tuvieron una orientación sobre la vida en hogar y familia, aquellas familias vulnerables donde el hambre, la miseria, el desespero los envuelve en alcohol, droga y abuso a menores, esos seres pequeños que no pidieron venir al mundo, esos niños que desean vivir, que tienen sueños, que necesitan la oportunidad que usted no tuvo o tuvo, adultos a respetar a los menores, todos debemos respetos a los niños, si usted conoce algún caso no se quede callado, denuncie.

Las entidades como el ICBF, deben saber a quién va a entregar a los menores huérfanos pues también han sido protagonistas de abusos los niños que entregan, se debe estudiar la conducta de la pareja que desea adoptar y  saber  a quiénes ponen a que cuiden esos menores donde los tienen, buscar estrategia mejores que brinden garantía nuestros niños, podría hacer educándolos para que sirvan al país, no buscar cualquier familia entregarlos y listo cumplimos, no se le cumple al país cuando nuestros niños no  se le brinda lo necesario  a sus desarrollo para su futuro…

Mucho cuidado padre con sus hijos, madres de familia a cuidar a sus niñas y sus niños, son nuestra siembra lo que le demos a ellos será lo que recogeremos en el mañana…

lunes, 24 de abril de 2017

Lamentable, pero es así...

LAMENTABLE, PERO ES ASI…

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Estamos ante una posible tercera guerra mundial entre China, Estados Unidos y Rusia, una guerra que satisface los deseos caprichosos y machistas de sus gobernantes, una guerra que ignora cientos de vidas de niños, mujeres, ancianos, el medio ambiente, cada ser vivo, ¿qué pasa con el ser humano? Cada día se vuelve más egoísta, egocéntrico, solo se complace con satisfacer su deseo de venganza, de poder, se convierte en un ser malvado capaz de pasar sobre los límites con tal de complacerse…  

Donde no importa la vida del pueblo, su bienestar, aquellos que llegan al poder se vuelven egocéntricos, apoyados por un grupo de personas que en busca de un bienestar personal aplaudiendo estas acciones erróneas que a lo único que conducen es a deteriorar nuestro mundo y de lo realmente humano.

Cientos de vida se ha perdido por la falta de valores humanos, del amor y el respeto por el otro, nos irrespetamos nosotros mismos, en fin, vivimos en un mundo tan acelerado donde ya no se miden las pensamiento y las acciones, solo se actúa sin medir consecuencias. 

Nuestro mundo ha cambiado porque nosotros lo hemos hecho cambiar, tomando como ejemplo de vida personas o referentes equivocados para el desarrollo de la misma.

El ciclo de la vida tiene su tiempo, los gobernantes tienen su tiempo, todo tiene un lugar y sus personajes definidos que solo podríamos descubrir centrándonos en lo que realmente nos conviene, pero lamentablemente no es así, somos tan inicuos que siempre nos equivocamos, caemos en los mismos errores, nos hemos acostumbrado a ello, pero somos así y nada qué hacer, continuar lamentándonos por lo que elegimos ser y no lo que realmente merezcamos ser.

La tecnología como medio eficaz inventado por el mismo hombre ha sido la causa principal que ha llevado al sistema mundial a estar más acelerado, ha creado un sistema que compite con el mismo hombre,  hasta el punto de ser su objeto de destrucción, casos claros  como el sistema de comunicación inmediato y las armas que destruyen cientos de vida, aunque  más que el arma que acaba lo físico también está el que mata el alma del ser humano, los valores y su amor propio, todos los resultados hasta el momento han sido lamentados.

El hombre se ha convertido en una máquina de destrucción de sí mismo, de sus valores, de sus creencias y cada día que pasa el tiempo esto se complica más y más…

¿Difícil de creer y comprender, son las propias acciones del hombre quien se pregunta del porqué de todo lo que le ocurre? Siendo la causa y el efecto al mismo tiempo.

La guerra que se pronostica es un guerra que se convierte en nuestro diario 

martes, 4 de abril de 2017

Por el ojo de la cerradura

¡Todo pareciera olvidarse, pero Nelson Mejía Sarmiento vive!
(13 años de su asesinato)

Por Tito Mejía Sarmiento

Con la llegada del mes de abril, el alma de mi familia se hincha más de dolor y angustia por el vil asesinato de nuestro amado Nelson Ricardo Mejía Sarmiento. Aquel aciago 29 de abril de 2004 a las 12:45 de la tarde, cuando mi hermano Nelson contaba con 43 años y fungía como alcalde de Santo Tomás, recibió dos disparos en la cabeza que acabaron con su vida, de parte de un sicario por encargo, frente a la sede del antiguo Departamento Administrativo de Seguridad (D.A.S.), siendo presidente Álvaro Uribe Vélez. 

Desde entonces, se ha acudido sin descanso a diferentes instancias judiciales de la nación e incluso foráneas con el enorme propósito de esclarecer ese homicidio o mejor, conocer  quiénes fueron los autores determinantes (intelectuales) del mismo, pero el esfuerzo hasta ahora cuando han transcurrido trece (13) años, no ha surtido ningún efecto, lo que demuestra que la Justicia Colombiana sigue siendo  la alcantarilla que emana diariamente los olores más pútridos del globo terráqueo.

Para conocimiento de las nuevas generaciones, es importante destacar que en medio de una Colombia angustiada y salpicada por la crisis social y la violencia, el médico cirujano Nelson Mejía Sarmiento, graduado en la Universidad Estatal de Cuenca (Ecuador), llegó a ser elegido dos veces alcalde popular de Santo Tomás para los períodos constitucionales de 1995 a 1997 y de 2004 a 2007 (obteniendo las más altas votaciones en la historia del pueblo tomasino y realizando una magnífica labor en su primera administración: ¡Ahí están las obras, ante los ojos de todos!)

Y cabe también recordar que minutos después del homicidio,  muchos  habitantes de la población, como si fueran unos volcanes en iracunda erupción empezaron a quemar el Palacio Municipal, las casas de los contradictores políticos…Entonces, el gobernador del Atlántico, Carlos Rodado Noriega ordenó militarizar todo el pueblo por varios días y decretó  convocar a nuevas elecciones, el domingo 27 de junio de 2004.
Pero el pueblo que es soberano y constituyente primario no se convirtió en el payaso de la realidad y supo interpretar la historia, eligiendo a Nelson nuevamente por tercera ocasión aun estando muerto, en la persona de su esposa Onésima Beyeh Cure.

Todavía se siguen escribiendo muchas páginas acerca del médico Nelson Ricardo Mejía Sarmiento, algunas clamando verdad y justicia por su asesinato; otras reconociendo al gran líder carismático que, según opinión de muchos, sentó un precedente sobre la forma de hacer política en Santo Tomás, guiada bajo los principios de honradez y honestidad, teniendo como fin último el bienestar del pueblo.

¡Todo sigue en la impunidad! ¡Todo pareciera olvidarse, pero Nelson Mejía Sarmiento vive! Por eso, mi madre hermosa Eloina Sarmiento Charris, a pesar de haber perdido bastante la memoria a sus 87 años de vida y no es para menos, con justa razón  se pregunta en los momentos de lucidez mientras en el  mar de sus ojos, solo se balancean grandes olas de tristeza: ¿Entonces, quiénes mataron a mi hijo Nelson? En la búsqueda de esa respuesta muchas personas comenzamos a incorporar un collage de textos, fotos, novelas, poesías, panegíricos, recortes de periódicos que parecen inconexos pero que juntos transmiten, un universo personal, tangible, con inquietudes, virtudes... Incluso todos los días, hacemos un pequeño recorrido aleatorio (instantes de su vida) que me parece fundamentalísimo y que de alguna manera sentimos que  definen a Nelson.

Sin temor a equivocarme creo que mi hermano Nelson curaba con sus ojos llenos de afectos y su voz baritonal, específicamente cuando se trataba de infantes. Porque no hay, no pasa por la mente del hombre ni un solo concepto que no sea afectivo, en grado mínimo o en grado sumo. Y el  médico Nelson Ricardo Mejía Sarmiento al intuir una realidad cualquiera, su querencia estaba implícita en su misma comprensión con los pacientes, a quienes veía como tales y no como clientes. Definitivamente, Santo Tomás y otros  pueblos circunvecinos tenían en Nelson a un filántropo de tiempo completo. Y no se puede dejar a un lado, la significativa influencia que Eros ejerció sobre Nelson, galán de noble estirpe, que hermosas mujeres configuraban su producción idílica como un cáliz maravilloso que permitía apurar los ensueños de la pasión. Puedo afirmar que Nelson antes que amar a mujer alguna,  jugó su febril corazón al azar y se lo ganó el mismo amor. Nelson tenía una idea perfeccionista del Romanticismo, y por eso se enamoró muchísimas veces, en busca de ese amor ideal que sólo lograba encontrar bajo la madrugada de sus ojos. 
¡Cómo podré borrar de mis retinas, su ataúd cubierto de flores, panegíricos, canciones, poesías, afiches y estampas entregadas por personas conocidas y desconocidas que también lloraban su muerte!¡Cómo olvidar a la multitud dando vivas a su nombre, aplaudiéndolo y pidiendo justicia bajo el torrencial aguacero de aquel primero de mayo de 2004. Ni aquellos abrazos solidarios que recibí esa mañana, de personas que al estrechar mi cuerpo, se sentían lo mejor un poco más cerca de Nelson! Si el sentido de la vida es llegar a ser querido, sé que mi hermano Nelson partió pleno.

¡Nelson ya no está, eso es cierto! Lo más terrible de la muerte es el propio vacío, la ausencia eterna de su materia. Ya no puedo volver a abrazarlo, mamarle gallo, pelear con él… Tampoco podemos seguir añorando a Nelson sin ser consecuentes con las reflexiones y retos que nos legó. Su erguida herencia ante todo creativa, combativa, trabajadora, emplaza a todos los tomasinos y tomasinas de hoy a investigar para la sana discusión, para no dejar en el estricto pretérito los hechos que construyeron y cambiaron a nuestra amada tierra tomasina antes y después del gran líder llamado Nelson Ricardo Mejía Sarmiento. ¡Todo pareciera olvidarse, pero Nelson Mejía Sarmiento vive!

domingo, 12 de marzo de 2017

¿Parrillero o pasajero?

PARRILLERO O PASAJERO

Por: Luis Payares Mercado
 
Narra una enseñanza bíblica que un hombre insensato edificó su casa sobre la arena y cuando descendió lluvias, vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; cayó y fue grande su ruina. 

Da tristeza e indignación que la insensatez de mandatarios y  honorables legisladores del caribe colombiano, hagan vista gorda al grave problema social, surgido por el uso inadecuado de la motocicleta: Accidentes, muertes, atracos, imprudencias, desórdenes y en fin, lo habido y por haber.

La anarquía, la demagogia, la corrupción, el engaño, la mentira y la indiferencia social, campean a diario en las organizaciones gubernamentales, arrojando como resultado, los malos gobiernos, y con ellos, entre otros, este indeseado fenómeno social.

Motocicleta o moto, es un vehículo automóvil de dos ruedas y manubrio, que tiene capacidad para una o dos personas. Al conductor se le denomina motociclista y a su acompañante parrillero.
Mototaxi, es una Motocicleta de tres ruedas y con techo que se usa como medio de transporte popular para trechos cortos a cambio de dinero, de la misma forma que un taxi; también se conoce como motocarro o mototráiler y a su conductor, se le denomina mototaxista.

Cuando se habla de Mototaxi no es conveniente mencionar parrillero, porque el ocupante de un Mototaxi es un pasajero. Y en referencia a un  motociclista, no se transporta a un pasajero, sino, a un parrillero. Por ende, en Sincelejo, por mencionar un lugar, los motociclistas están construyendo sus proyectos familiares en la arena. Creyendo ser mototaxista, son motociclista. Llevan parrillero y no pasajero. El pasajero paga el pasaje, en cambio que el parrillero no,  porque es acompañante del motociclista. Sahagún, por mencionar otro lugar, transitan por sus calles, Mototaxi (moto con tres ruedas, manubrios y techo) y su conductor (el mototaxista) recoge pasajeros y no parrillero.
 
Corresponde a Sincelejo y demás municipios del caribe colombiano, poner freno a este lesivo fenómeno social que en el diario vivir, desgarra a las familias caribeñas, aumentando los índices de muertes y de accidentalidad.

En conclusión, es necesario que se emprenda el reducir al motociclismo con el mototaxismo, para convertir al parrillero en pasajero.

P.S. Con astucia de serpiente se viene colando otro fenómeno en condiciones similares: UBER y una andanada de destartaladas busetas (PROVISIONAL) expiradas para el servicio de transporte público en Medellín, pero que en la Costa Caribe, como a cuervos que sacan ojos, les han dado asidero.

Bitácora

Las perversidades de la TV colombiana

Por Pedro Conrado Cúdriz

 

“.. quizás porque Caracol piensa que la decencia es una utopía nacional y porque en medio de la mediocridad, la corrupción, el crimen  y el desbarajuste de la sociedad colombiana, ya nadie, según su percepción, es una persona decente.”


“Yo conocí el lujo, fui un dios porque tomaba la decisión de matar a una persona, mejor dicho, me creía un dios, viví al lado de uno de los hombres más grandes del mundo, Pablo Emilio Escobar Gaviria; pues, si hablamos del mundo del crimen era el más grande”, le dijo Popeye a un periodista en 2012, según reportaje de la revista Semana.

De este sujeto- tipo, individuo, criminal, monstruo, sicario, es que trata la serie de Caracol: Alias J.J. En verdad su egolatría criminal está oculta en una parte de su cerebro, en Popeye, rostro y verborrea sociopática, egolatría que le hace creer que él es el personaje y no Jhon Jairo Velásquez Vásquez. Popeye no es el sobrenombre, ni siquiera es el nombre artístico del ser que oculta su patología; es sin embargo, la encarnación del mal, la que Caracol quiere enrostrarle a los colombianos todas las noches, mientras a más de cinco mil víctimas de la máquina de la muerte de Escobar, les regresan a cuenta gotas, todas las noches, la tragedia que vivieron padres, madres, hijos, hermanos, primos, vecinos…

Una amiga me decía en estos días aciagos e inciertos que era tanta la porquería de este país, que quería volverse pájaro para huir de RCN, de Caracol, del Congreso y del Gobierno. “Todos son lo mismo: estiércol”, me dijo.

Pensando en su dolor e impotencia pensé en las razones de los productores de la serie y advertí que no son las mismas razones que tienen el resto de los colombianos, quizás porque Caracol piensa que la decencia es una utopía nacional y porque en medio de la mediocridad, la corrupción, el crimen  y el desbarajuste de la sociedad colombiana, ya nadie, según su versión, es una persona decente.

Los Noticieros de la televisión nacional nos han sobrecargado de tanta inmundicia, tanto en el día como en la noche, que hemos terminado aceptando de alguna manera, cualquier cosa, en esa franja oscura y milimétrica del entretenimiento: narco-novelas, Colombia’s Next Top Model, Polvo carnavalero y todas las tonterías azucaradas y programadas por supuesto, por los que nos gobiernan, en su afán pérfido de ejercer el control social sobre la gente.  

Los de Caracol, en este caso, nos han hecho creer desde su ideología del negocio, que el televidente tiene el control remoto y la voluntad para no ver la serie de Alias J.J. Pero, y son dos preguntas inocentes: ¿Ellos no han tenido  toda la vida el control remoto para dejar de ver las telebobelas? ¿Y han dejado de verlas? 

Los dejo con la apreciación de Omar Rincón, un crítico de medios de la nación: “Si el libreto justifica todo lo que este personaje hizo, hay un problema, porque estaría mostrando que todo tenía una razón de ser, y un tipo tan despreciable como Popeye no debe tener ningún recurso de justificación. Él ‘man’ hizo eso porque es un cafre, mal habido y mala persona”.

jueves, 2 de marzo de 2017

Por el ojo de la cerradura

¡Ni la muerte los pudo separar!

Por Tito Mejía Sarmiento
Convivieron por más de 78 años, prueba del amor eterno que se profesaron que ni la muerte pudo separar y, a decir verdad, ni el mismo tiempo en su cuota inerme podrá cobrar con todas sus invasiones estelares.

El pasado 17 de febrero en la ciudad de Barranquilla, capital del Atlántico, murieron Víctor Herrera De la Espriella (106) y doña Ángela Iranzo Salas (96) con escasas horas de diferencia y juntos levaron anclas, para jamás volver, como en el hermoso poema “La canción de la vida profunda” de Porfirio Barba Jacob.

Que yo tenga conocimiento, hacía años no se daba en el Caribe una conmovedora elegía como esa. Don Víctor y doña Ángela convivieron juntos por más de 78 años en el popular barrio los Andes, en una demostración de infinita y pura ternura  que  sin desvalijar celos pero si condescendencias a la entrega, ansias de vivir y amar conformaron su existencia. Además, ellos se valieron por la naturaleza de los instantes del don preclaro de evocar los sueños en los extremos influjos circunstanciales de la propia vida que, ni la propia muerte que sigue siendo ingenua y triste con su mismidad apasionada   los pudo separar y, a decir verdad, ni el mismo tiempo en su cuota inerme podrá cobrar con todas sus invasiones estelares.

Razón tuvo entonces, don Víctor cuando constantemente repetía a sus familiares y amigos: “El amor y la muerte son engendros de la suerte” o el verso del poeta alemán Klaus Johann: “Contener la muerte suavemente, toda la muerte, aun antes que la vida y eso sin enojo, es indescriptible”. Es decir, Víti y Lilla aceptaron la vida como es, finita, compleja, doliente, porque vivir sin sufrir (envejecer sin hacerse viejo) era imposible.

A pesar de los quebrantos de salud producto quizás de la longevidad, nunca  permitieron  vivir con alguno de sus ocho hijos: Joao (actual alcalde de Soledad), Lao, Víctor, Esteban, Rafael, Zeger, Iván y Roque, importantes profesionales de la Radio, Televisión, Psicología, Literatura y Derecho. “Ellos siempre nos decían que querían vivir solos. Mi abuela Ángela le seguía cocinando a mi abuelo Víctor, le preparaba el desayuno, el almuerzo, la comida. Siempre lo estuvo atendiendo. Nunca se enfermaron, eran unos robles”, manifestó muy conmovido uno de sus tantos nietos Joao Herrera Olaya al portal informativo Zona Cero.

Una de las mayores complacencias  de mi vida es haber sido por muchos años amigo de esta pareja,  haberla visto vivir siempre unida. Me gustaba verla sentada, cuando en nuestra ciudad se podía, en la terraza de su casa, observando con encantamiento  las aves que pasaban en las tardes de sábado que eran muy distintas a las del domingo cuando caía la noche y las luces de los carros comenzaban a encandilar al final de la calle, donde precisamente, una brisa de improviso reposaba una garra y dormía. 

De don Víctor, me queda su dicción bien acrecentada de sus famosas efemérides en el radioperiódico “Informando” que dirigía el gran locutor calamarense, Marcos Pérez Caicedo. Su perspicaz mezcla de  silogismos, sabios consejos, en fin su vasta cultura  y de doña Ángela (Lilla), la bondad y el mar cubano de sus ojos y por supuesto, su prodigiosa memoria para repetir los dimes y diretes de su amado esposo Viti, primordialmente estos tres que le gustaban tanto: “Muchas veces somos felices sin siquiera sospecharlo”; “muchas veces el ciego se aparta del abismo en que cae el clarividente”  y  el pensamiento de José Luis Borges que dice: “La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene”.

¡Que sigan siendo felices, amigo Víctor y amiga Ángela en la propia muerte, hasta cuando la memoria desvalije los recuerdos bajo el peso del silencio!

domingo, 19 de febrero de 2017

La educación, arma fundamental

La educación, arma fundamental de liberación del pueblo…

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana
 
La Guajira está en una situación triste y lamentable, ahora el Gobierno central quiere poner control a la corrupción, lo que sorprende es que dicho control  a los únicos que beneficia es a ellos mismos, a los miembros del Gobierno y a sus departamentos, porque a La Guajira solo la exprimen. Ahora con los nuevos hallazgos de petróleo el signo peso se les pintó en los ojos,  pero bueno eso pasa por la inconciencia que hay en La Guajira,  el egoísmo , las trampas, la envidia, el oportunismo, la falta de amor por lo nuestro, pero cuando digo lo nuestro, no me refiero a la plata, me refiero a la riqueza más grande que deben tener los pueblos, que es el amor a su tierra, por su gente, donde se busquen alternativas sabias que beneficien a todos, no  solo a sus familiares y a unos cuantos de la rosca, he aquí las consecuencias de los errores, tarde que temprano todo cae por su propio peso, la invitación es a reflexionar sobre nuestro caso ¿qué nos toca hacer de ahora en adelante? 

Simplemente prepararnos de verdad, trabajar por el bien de todos, educar a nuestros hijos en valores colectivos, a luchar por mantener la imagen y el equilibrio de su tierra, no abandonarla, irse de ella a disfrutar a otros lugares,  se debe disfrutar  de lo que ella tiene aquí mismo, administrar lo nuestro, pienso que cuando se deje de vender el voto y se elija a conciencia, tendremos una Guajira más responsable, con más argumentos y más sostenible, ya que existen las riquezas más grandes de Colombia en ella, el carbón, la sal, el gas, el turismo, y  ahora petróleo, pero nos falta lo más esencial: la riqueza humana, la riqueza de la ciencia, la cultura, sin esta realmente será imposible gobernar lo nuestro.

El poder es para gente sabia, para personas inteligentes, capaces de apartar el interés individual y vivir el un interés social.

En La Guajira se debe dejar la afición por lo realmente necesario, en La Guajira reinan los aficionados,  hablamos muchas veces sin medir las palabras, es un tiempo donde ya no se aguanta mas inconciencia, se debe pensar, no solo en el carro último modelo y la nueva casa que puedo tener con dicho contrato, se debe empezar a visualizar cómo quedaría la imagen del pueblo con dicha obra millonaria, siguiendo con esto no conseguiremos nada, se debe dar pasos, pero pasos de elefantes, que dejen huellas gratificantes, no huellas dolorosas que con el tiempo tú mismo lo lamentarás, solo soy una guajira más , una de esas que trata de aportar bajo las limitaciones que el mismo sistema político, cultural y social que mi tierra ha adoptado, pero sé que el mismo tiempo logrará direccionarlo, la liberación llegará, nos está dando duro, pues educarse no es fácil, pero ella llegara…