lunes, 29 de junio de 2020

Bitácora

De lo banal y otras fiestas

Por Pedro Conrado Cúdriz

Hay cosas banales, explicables. Y hay otras que son inexplicables. Cosas. Por ejemplo, ver todos los días al Presidente Duque salir en el marco de la televisión nacional a la misma hora todos los días, así como lo hacen los periodistas de los noticieros nacionales. 

Y todos sabemos – bueno, no todos-, en qué terminan los mismos en la mañana, en la tarde y en las noches. Verlo vestido de Presidente y como si fuera para una fiesta, me regresa a mi infancia. Verlo me recuerda mi época de niño y me lleva a las imágenes de alguna fiesta programada en el barrio. Mi madre me programaba para la fiesta. Sí, me programaba. Por la tarde, todas las tardes, se destaca el sonido de la voz presidencial, voz calmada –no se ven las partículas salivales brotando de su boca, veneno contagioso de palabras. Me impresiona su banalidad y su encartonada indiferencia por aquellos que viven y lo ven del otro lado del estudio que emite su voz y su imagen fiestera. Usa una máscara invisible que le oculta su profunda identidad y también su verdad. La verdad de todos. Parece un verdadero periodista de opinión. Enfrente de él puede tener un telepronter, una máquina para las simulaciones. Y hay, además, otras cosas inexplicables, banales, la audiencia mansa, por ejemplo, todos los aparatos de los televisores prendidos a la hora de siempre y su imagen monopólica y estrambótica –dependiendo del tamaño del televisor- queriendo escapar de la trampa de la vida. Es raro ver todos los días al Presidente Duque en la televisión nacional. Se parece al presbítero García Herrero, aquel viejo cura de las siete. Su audiencia la conforma la mayoría de las gentes que no leen nada y creen en los verdaderos milagros de la caja del televisor. Esos mismos colombianos que tienen dificultades para subsistir biológicamente y que ahora respiran con dificultad el aire contaminado de coronavirus. Esta gente pobre, jodida, y que a pesar de todo, el presidente los pone en peligro con el invento de los tres días sin IVA. Gente que ignora el valor de las ganancias de los capitalistas dueños de los centros comerciales en el primer día de IVA: cinco billones, absolutamente. Y cero pollitos para el gobierno. Esta misma gente que organiza miles de fiestas en domingos y en los días de fiestas de guardar, porque creen que el desorden viene de arriba, de los 1.600 contratos de todo tipo que investigan la Procuraduría, la Fiscalía y la Contraloría General de la Nación para atender las múltiples necesidades de la pandemia. ¿Quiénes son? 

Algo huele muy mal en la política nacional. Hay que cubrirse la nariz para entrar a otra porqueriza de la nación. Cuando creí haber terminado este artículo, mi sobrinito Juance, me preguntó si ahora el presidente Duque hace de periodista de la televisión. “¿Tío, es cierto que ya no es presidente?”  

miércoles, 17 de junio de 2020

Bitácora

Carta a los niños del futuro

Por Pedro Conrado Cúdriz 

“Los sueños se marchaban de viaje. Helena iba hasta la estación del ferrocarril. Desde el andén, les decía adiós con un pañuelo.” Eduardo Galeano, El adiós de los sueños. El libro de los abrazos.

No sé cómo decirlo, pero quizás cuando vengan al mundo con su carga de adversidades y animales salvajes de todos los tipos, éste será tan pobre y desigual que alguien podrá observar o pensar que todo fue calculado como ocurre en las matemáticas. Habrá Estado, pero no habrá País. Una turba de hombres venidos del inconcluso y oscuro presente - que arrasó con lo que la tradición llamó institucionalidad, que no es otra cosa que la decencia de un mundo apreciado -, harán añicos los sueños de todas las generaciones contemporáneas que ya nacieron o están por nacer. En ese mundo del pasado figuraban mal que bien la delicadeza, la honorabilidad y la vergüenza.

Apellidos históricos como los Vargas Lleras, Los Ospina, los Santos, los Pastranas, los Gavirias, los Uribe… bestializaron lo poco que quedaba del país, y han sido tan traumáticos y dramáticos y arrolladores todos estos gobiernos, que ustedes, niños del mañana, no podrán sobreponerse a la muerte del hombre, de Dios y la esperanza.

Van a crecer en medio de las ruinas físicas y espirituales de las ciudades a pesar de la opulencia, porque cada hombre será un espejo dramático de sí mismo y campeará el cinismo, el individualismo, la pasión egoísta, el narcisismo y la Sociopatía. Nadie será espejo de otro y de aquel mundo ruin saldrán los hombres a devorarse como supremos enemigos. Sobrevendrá el caos como la marca de los tiempos. Y solo sobrevivirán los más adaptados. Es decir, los más malos.

Entonces verán crecer en la multiplicación de los panes, la envidia, la pasividad, la estupidez y el crimen organizado. Nadie podrá entonces controvertir al gobernante de turno. Y los medios de prensa y el gobierno estarán definitivamente al servicio del capital y los capitalistas. Los políticos ya no serán políticos sino burócratas alquilados al capital. Los criminales reemplazarán a los tecnócratas y conjuntamente con los banqueros organizarán un régimen plutocrático y cleptócrata. Este será el presente que les espera a los niños en el porvenir. Si no hacemos nada hoy y aprovechamos el movimiento de rebeldía contra el racismo mundial en época de Covid-19, no habrá otra oportunidad sobre la tierra para amansar esta soledad que nos gobierna.

martes, 9 de junio de 2020

Por el ojo de la cerradura

Diario de emociones, Confinamiento y Coronavirus


Por Tito Mejía Sarmiento

                                                        “Solo son flujos en el  acontecimiento de la palabra” Andrea Crespo Granda

El sociólogo, escritor y poeta amigo  Pedro Conrado Cúdriz, desde hace más de 49 días ininterrumpidos se ha venido convirtiendo en una máquina impresionantemente admirable en cuanto a lo emocional,  para fabricar palabras que plasma en su muy apetecido  blog “Piel de hierro”, el acontecer no solo nacional sino internacional a raíz del Covid 19, fenómeno que nadie tenía previsto. 

Y eso como él mismo me lo manifestara  por teléfono, lo hace demasiado feliz en la ciudad interior de su imaginación, y que además, como dato curioso, la lectura y la escritura lo han salvado de la locura pandémica, ya que son sus hábitos favoritos, que lo transportan a nuevos y viejos territorios,  amén de transformarlo  en un ser abstracto –no invisible, es decir, en un ser socialmente liberado.

Yo, que he tenido el placer de andar junto a él en tantas actividades culturales y de ver crecer de cerca su talante como escritor, crítico literario y sociólogo, invito (y no es por sobar chaqueta) muy respetuosamente,  no importa que cualquier día parezca en estas etapas lunes, no importa que nos miremos más en el espejo o que el sueño nos sacuda la última canción de la noche en medio de una vela encendida,  a que sirvan de multiplicadores de este proverbial  proyecto, de las sugerencias emocionales diarias de Pedro, en “Piel de hierro” (Facebook), ahora precisamente cuando el relevo generacional asido a la esperanza, parece abrir bien los ojos como una acertada respuesta ante las vicisitudes de los movimientos de la sociedad mundial. Al respecto, Conrado argumenta con atenuante dolor en uno de sus diarios:  

-“Hoy el color del aire que respiramos es negro.
-Amo el color negro, lo respeto, lo admiro, lo quiero por diferente, por raro.
-Si quiere ser como el hombre araña no se deje picar de la Viuda negra como lo hicieron tres hermanos en Bolivia. Se salvaron porque fueron llevados de urgencia a un hospital de la zona.
-La operación de la resta beneficia al capital. En Brasil murieron en un solo día pandémico más de 1300 personas.
-En Chile hace años un niño de cuatro años disfrazado de Superman se lanzó de un quinto piso pretendiendo volar como el héroe de las películas. No se pudo salvar.
-La vida siempre ha estado cargada de problemas. Y el nombre de esta complejidad es la Crisis. La piedra nunca ha tenido una crisis, nunca, aunque la partas o tritures”.

Entonces, ahí está la pluma de Pedro que sugiere, sentencia y recapitula todo lo humano de una realidad que nos consume el alma hasta los tuétanos, con un lenguaje coloquial, a veces retórico-anecdótico,  claro está, con la obstinación en lo habitual para que se estacionen en ella o huyan como el ave en busca de otro viento que perfile mejor su aleteo. Ahí está. 

¡Ahí está el detalle, manitos!, decía el genial humorista mexicano, Cantinflas.

martes, 26 de mayo de 2020

La mujer wayúu no se vende

LA MUJER WAYUU SINÓNIMO DE EVOLUCIÓN Y TRANSFORMACIÓN 
DESVENTAJA DEL MATRIMONIO WAYÚU ANTE OTROS MATRIMONIOS

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana*


No podemos dejar que las percepciones limitadas de los demás terminen definiéndonos (Virginia Satir)

La mujer wayúu ha entrado en un siglo XXI en el que le corresponde luego de un proceso de liberación interna de unos usos y costumbres que han hecho parte de su historia, pero que a su vez le corresponde solo a ella o le ha correspondido a ella trasformar de manera prudente, inteligente y con el tiempo a su favor dar un vuelco total a eso mismos procesos de arraigo cultural, sin embargo, ha encontrado aún a personas ignorantes en el tema, tal vez por su poco conocimiento de estas transformaciones  quedándose así en el pasado, permitiendo esto desvirtuar un trabajo ganado, que viene tejiendo desde el pasado, como podemos ver la mujer wayúu ha alcanzado espacios significativos en los distintos campos sociales, que le permiten mostrar que ese pasado que aún existe, claro que existe, dentro y fuera de las culturas indígenas y raizales  esa ideología del siglo XV del trato despectivo y violento contra la mujer desconociendo sus derechos, capacidades y su alto desempeño.

Me pinto a mí misma porque soy a quien mejor conozco (Frida Kahlo)

La mujer wayúu se define como esa desafiadora del tiempo, guerrera, emprendedora, tejedora de vida, sueños y transformadora de procesos dentro de su cultura.
Dicho esto es importante que la mujer wayúu profesional, quien es la voz de aquellas que están siendo explotadas sexualmente por los miembros de la misma comunidad y por otros que se aprovechan de este atraso que aún permanece en ellos, desmantelar expresiones y actos que  involucran a todas, a la dignidad de mujer, en este aspecto se ha venido señalando hasta por miembros de la misma cultura wayúu en su mayoría hombres sobre la venta de la mujer, pues es importante aclarar que no es una venta, se llama DOTE, esto es un reconocimiento económico o material que se acuerdan entre dos familia para que esta majayura o keirumayu pueda irse a convivir su vida marital con el esposo, aquí se ha podido transformar en su 70% que de que ese esposo sea alguien en quien la esposa le agrade, el otro % aún falta por definirlo, se sabe que se llegará, el tiempo  lo va a permitir; entonces esta DOTE le permite a los tíos asegurar a sus sobrinas y a sus hijos, por alguna eventualidad que pueda suceder en el matrimonio, son los tíos quienes acuden a la protección inmediata de ella y sus hijos, a esto es lo que se le llama matriarcado. Espero quede claro e informado, no es venta.    

Donde no hay lucha no hay fuerza. (Oprah Winfrey)

 #lamujerwayunosevende.

Analizando esto hay una gran desventaja en dichos matrimonios comparado con el de la mujer no wayúu, ya que hay más garantía económica que el matrimonio wayúu, pues aquí antes de ir a una NOTARIA o IGLESIA hay un pacto de casa, carro, cuenta bancaria y hasta beca, entonces si hablamos de venta ¿cuál matrimonio cuesta más? 

No vemos las cosas como son realmente, sino que más bien las vemos como somos nosotros. (Anaïs Nin).

La mujer wayúu ha demostrado y seguirá demostrando que pertenecer a una cultura diferente u otra no significa límites, somos seres humanos pensantes, todo al mismo tiempo nos lo va ratificando dando respuestas a esas trasformaciones que se van dando dentro de la misma cultura wayúu con el machismo y fuera de ella.

El peor enemigo de la mujer es el púlpito. (Susan B. Anthony)

*ESCRITORA, POETA, GESTORA CULTURAL Y MAESTRA

lunes, 11 de mayo de 2020

Por el ojo de la cerradura


Muerte a la bestia humana*

Me detengo ante  la muestra pictórica
del maestro Obregón
y empiezo a reconocerme
con irresistible límite de asombro,
al ver tanta sangre, crudeza salvaje
de cielo gris cargado de plomo,
metralla que no cesa de reventar  venas
entre  tanto rojo acentuado
para la eternidad de la ceniza
en un país donde he vivido siempre.
El aflictivo modelo del lienzo,
que entre otras cosas soy yo,
(efecto liberador para los ojos),
cuestiona mi historia que carece de equilibrios
cuando aún los silencios sobrepasan las palabras
que se mueren en la boca,
y  la memoria se estanca en su andar
de tanto miedo, horror,  llanto…,
y que en ese   afán de  protegerme
porque el estado  se hace ciego, sordo y mudo,
me vuelve más bestia humana,
la cual hay que  matar de cualquiera forma
cada vez que se quiera para no seguir condenado
en el pausado corazón de las sombras
donde la visión no alcanza.
Al cabo de todo, salgo de la Pinacoteca
ante el embeleso de los que me miran
como si fuese un ateo que corre alrededor de las iglesias
con los diezmos en las manos.
Ya en casa al verme frente al espejo,
permanece en mí, lo que el lienzo revelaba.
Ahora entiendo la paciencia
que tanto se me escapa
debajo de mi propio rostro.
Entonces, mis ojos, tan solos, tan íntimos,
tan repentinos como saltos de venado
ensombrecen más mis pupilas
que por sí solas emanan soberbias por la impunidad reinante.


Tito Mejía Sarmiento
*Título de un cuadro del maestro Alejandro Obregón, a la memoria de Gloria Lara,  directora Nacional de Acción Comunal y asuntos indígenas, durante el gobierno del presidente Julio César Turbay Ayala, asesinada por el grupo armado Organización Revolucionaria del Pueblo.

viernes, 3 de abril de 2020

Por el ojo de la cerradura

Otra carta para mi hermano, el médico Nelson Ricardo Mejía Sarmiento, en Yaure (África)
                                                                   “Las distancias se acortan cuando se agiganta el amor (T.M.S.)

Amado hermano:
Espero que al recibo de esta, estés bien allá en la tierra de nuestros ancestros y que todos tus anhelos se cumplan de acuerdo a las posibilidades espirituales.

Otro abril que se nos vino encima sin ti, ahora con una Barranquilla  sin rostros en sus calles, por temor al Coronavirus. El gobierno decretó aislamiento total. A pesar de todo, cabalgamos y seguimos soñando mientras pasa la vida bajo el prosaico espejo de la incertidumbre.

Desde el 29 de abril de 2004, fecha en que te fuiste no por determinación propia sino acosado por oscuras fuerzas del mal, nosotros no hemos dejado de pensar en ti. En nuestras casas sigue impregnada después de 16 años, la bondad de tu alma, tu sonrisa enamoradora acompañada del categórico guiño de ojo  y los aromas de tus perfumes favoritos: “Montana y Solo”. En tu finca La juntera, mi amado hermano, algunas noches se alcanzan  a ver unos que otros fantasmas con sentimientos encontrados, y ya pocos gallos finos anuncian profecías y cuando Onésima, tu fiel esposa la visita con cualquiera de tus hijos,  ella fervorosamente se acuerda de aquella sentencia que en una ocasión le exteriorizaste casi llorando , que, cuidara a la familia, que te esperara, que incluso no se casara ni se comprometiera con nadie porque aún tú, mi amado Nelson, la ibas a seguir amando desde Yaure, África, porque las distancias se acortan cuando se agiganta el amor de muerte y de memoria.

Me imagino que todavía sigues curando allá en Yaure, niños y niñas con la misma devoción como lo hacías acá en Colombia, mañana, tarde, noche e incluso hasta cuando la madrugada amenaza la otredad del silencio y sin cobrar a lo mejor  un solo peso a sus padres que entre otras cosas, no tendrán  de donde, es más, seguirás regalando los medicamentos. Definitivamente sigues siendo un gran humanista, hermano mío.

No puedo negarlo, hermano mío, porque me conoces demasiado, así que te lo revelo abiertamente: aquel 29 de abril de 2004, ha sido el peor día de mi vida y por supuesto, el de nuestra familia. Fue terrible verte tirado en el piso envuelto entre sábanas blancas que se volvieron rojas por la sangre que de tu cabeza emanaba, producto de dos disparos que hiciera un sicario pagado por encargo, que a lo mejor creyó haberte aniquilado cuando lo que consiguió fue inmortalizarte.

Por ahí vi en una de las tantas  fotos que me mandaste, un pendón que cuelga en la pared de tu consultorio, con la escritura de un  poema que te dediqué:

TU VOZ, NELSON, TU VOZ
Tu voz, la que no cesa en el camino,
en el camino de los sin tierra, 
en el camino inclusive de los que la tienen.
Tu voz en el gorjeo de un turpial perdido de su árbol
y en otras aves que construyen la noche. 
Tu voz en el sueño de un amor no nacido,
esa misma voz que vibra en las alcobas sepultando madrugadas.
 Tu voz en las piedras de los ríos,
 en el llanto de una madre que amamanta a su hijo,
 en el corazón imaginario del padre. 
La voz que brota en el campo de semillas secas
y golpea con su fusta la oscura espalda. 
Tu voz, hermano mío, 
que aún puedo acariciar con mis dos manos
para matar el miedo que se hace humo en el aire lento del mañana.
Tu voz, la misma voz de tupida presencia en el murmullo de la memoria.

Quiero decirte a manera de colofón, “cuñao”, que muchas personas entre otras: Marlene Salas, Elodia Fontalvo, Sucelly Ariza, Rita Jaraba, conocida en todo el pueblo como “La Patona”, Edwin Navarro, Moisés Fontalvo, Frensis Salcedo, Aquileo Pérez, Juan Ramón “El Yoyi” Fontalvo, Ramón Molinares, Pedro Conrado, Julio Lara, Aurelio Pizarro, Iván Fontalvo, José Alfredo Fruto, Carlos Taibel, Pedro Badillo, Niuwal Badilllo, Freddy Quant, Felix Pizarro, “EL Capi” Muriel preguntan por ti cuando me ven, les muestro unas fotos que mandas y, me piden que les de tu dirección en Yaure, para cruzar cartas también contigo, dizque para encender las luces del ático de la juventud entre las azoteas de las noches venideras, porque tú te ves cada día  más  joven a pesar de que el tiempo vuela y vuela alrededor  de los momentos vacíos, allí donde quizás, se esconde la añoranza del deseo.

Saludos de Cipriano, Nardy, Vilma, Celeste (está muy enferma), Libia, Mirna, quienes siempre están pendientes de las fraternales cartas que tú me remites, a pesar del empapado encierro en casa, por temor como te escribo al principio de esta misiva, del coronavirus que sigue en el mundo ablandado los días y se deja morder provocativamente como fruta fresca para atesorar  víctimas mortales.

¡Hasta la próxima!
¡Te amo, hermano!

Tito Mejía Sarmiento
Barranquilla, (2020), en otro abril de nuestras tristezas.

lunes, 30 de marzo de 2020

Nuestro propio virus

NUESTRO PROPIO VIRUS

Por  Delia Rosa Bolaño Ipuana

El compromiso es un acto, no una palabra. (Jean-Paul Sartre)

Estamos frente a un tiempo difícil, un tiempo donde se tienen miedo, frente a un virus que no tiene que ver con riqueza, con poder ni fama.

No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder (Benjamin Franklin)

Un virus que moviliza, que desespera y que demuestra que no hay nada superior a la naturaleza, a su esencia, a su poder y determinación.

Este virus no es inferior a muchos que han sido protagonistas en la historia de la existencia, que han catapultado millones de vidas, que han surgido tal vez por la ira de la naturaleza como resultado de malas acciones que ha venido construyendo  un sistema superficial, donde han olvidado los valores, la responsabilidades por el cuidado de la naturaleza y del otro, se ha construido un mundo egoísta donde muchos tienen diez y hasta veinte vidas por vivir abundantemente pero que aun así, no le ha importado el bien del otro, su único interés es hacer que el mundo sea cada vez más difícil, un mundo donde no se valora la vida de todos, donde solo se le da valor a las cosas materiales y se olvida de la importancia del equilibrio humano y natural, gozando de dineros, de recursos con lujos y manjares, mientras otros mueren de hambre, mientras se destruye el planta, pero  todo se reduce y desaparece cuando llegan epidemias que no distingue nada y arrasa con la existencia de muchos, demostrando que nada vale más que la vida, que poder respirar un aire puro, ver los árboles crecer, las aves volar sin miedo hacer enjauladas, los animales andar y de saber que somos parte de ellos, donde se le dio al ser humano la responsabilidad de cuidarlos, de no  destruirlos para calmar sus  ansias de poder, de crear empresas bajo cualquier costo, aquí se tiene el resultado, que hace desesperar, angustiar por la posibilidad de morir frente a estos virus, sabiendo que no ha cumplido con la verdadera esencia de la existencia, que han incumplido con el pacto de vida, que es no más que cuidado entre todos, sin diferencias y egoísmos.

Muchos aún no se lo han toman en serio, pero el mismo tiempo les ira cobrando cuentas. Las actitudes negativas nunca resultan en una vida positiva (Emma White)

Se ha hecho un llamado a todos las personas del mundo, para que  entren a una cuarentena, no solo para el cuidado de la salud, también es un tiempo que te  permita crecer en la conciencia, equilibrar el sistema de vida, la posibilidades de servicio al otro sin egoísmo, permitir el bien común, claro que habrá diferencia, imposible que sean iguales, pero por lo menos que esa diferencia no sea tan gigante, que sea normal, donde se garantice la vida, la salud, el agua y el bienestar a todos, un ejemplo, Uribia La Guajira, las rancherías, no exigen grandes infraestructuras, realmente eso no interesa allá, pero si debería existir la garantía de sus necesidades básicas, como alimentos, agua, salud y educación, con esto y su habitad ellos estarían bien, así los lideres anden en lujosos carros y apartamentos, pero aseguren esto a sus comunidades, que ellos desde su casa de barro y yotojoro, su pozo de agua y maíz serian felices.

Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde (José Ortega y Gasset).

Estamos llamados a crecer y ser mejores personas, si hacemos lo contrario crearemos nuestro propio virus.

lunes, 23 de marzo de 2020

Bitácora

El maldito estornudo vecino

“… el miedo es un poderoso movilizador desde que se inventó el infierno.”
Francisco Cajiao

Por Pedro Conrado Cúdriz

Ya pasé la barrera de los 60 años, una hazaña en un país de muerte y en una nación que ha tenido por costumbre matar para llegar o para sostenerse en el poder. No hay una sola generación de colombianos que se haya salvado de las armas de la guerra desde la independencia. Apenas estamos intentando sostener en el tronco del árbol la flor de la paz. Y ahora nos enfrentamos a un monstruo invisible que se traga o estrangula la vida a través de un síndrome conocido como coronavirus. Nadie en el planeta tierra vive tranquilo, porque todos tienen miedo, miedo de verdad. Lo tienen los que gobiernan en el mundo e incluso hasta aquellos que inventaron el virus, según las voces maldicientes de las redes. La muerte se ha hecho visible así como una vez se hizo en la segunda guerra mundial. Ella ha invadido la conciencia de los vivos a pesar del grupito de estúpidos que cree todavía que este fenómeno médico es el producto de los magos del mal. Confieso que yo nunca le tuve miedo a la parca, porque pensaba que era el remedio contra el dolor, el sufrimiento y los males del espíritu humano. Pero hoy que cualquier maldito estornudo vecino nos afecta, he tomado conciencia de ella, de sus efectos democráticos y malsanos.

Y no sé si era mejor morir en el pasado que morir hoy, o mañana. Piense en los más pobres de la tierra.

El pánico creado por los medios es producto del miedo y porque no, de ciertas formas maquiavélicas de cogobernar. Y sin embargo, todos tenemos miedo e incluso febrilmente aquellos que como Mauro, un camarada del trabajo, que recuerda angustiado y sudado en las madrugadas de estos días. Se toca el rostro y la garganta para comprobar que es solo un sueño, mientras su esposa le pregunta atortolada ¿Qué tienes? O Roberto, mi hijo, a quien le preocupa que aparezca de la nada la reuma. Tengo miedo, le confiesa a su madre.

Sin percatarnos hemos cambiando de comportamiento social, la rutina conocida está casi muerta, nada de besos en las mejillas, saludos a distancia, las reuniones se han limitado a menos de 25 personas, nada de ir al cine, cierre de bares, cantinas y restaurantes, toque de queda, confinamiento… Estamos en tránsito para relaciones inéditas. El otro ya no es el mismo, es un sujeto bajo sospecha. Nada de abrazos ni la vieja práctica del ritual de la paz en las iglesias. La vida ya no será la misma ni el mundo el mismo, éste que en el pasado era percibido como una realidad lejana. Ya no se volverá a decir Esa guerra no es conmigo.

Por primera vez en la vida el hombre está sintiendo que forma parte de algo, que su individualismo es perturbador. Antes del coronavirus existían todavía los fraccionamientos nacionalistas, buenos o malos. Pero hoy somos el mundo. En todo el planeta tierra hay enfermos y muertos por la enfermedad del aire del coronavirus. La muerte nos ha unido como una sola humanidad. En el lugar donde trabajo hay camisetas con el lema “Yo me cuido para que tú te cuides.” Es la intención de construir una filosofía de vida para un mundo en crisis.

El confinamiento debe servir para reflexionar sobre lo que nos pasa y por qué nos pasa, lo que nos pasa. La calentura de la tierra en algunos puntos de la geografía mundial, es una alerta diciente del malestar del planeta y este fenómeno médico del coronavirus debe ser otro tipo de alerta para los ciudadanos del mundo.

Los animales viven mejor que nosotros los seres humanos. Ellos no dañan la naturaleza.

No podemos vivir en estado de emergencia, el capitalismo y los gobiernos del mundo deben gobernar para todos, no para una clase, los privilegios deben abrazar a todos los hombres para que las estructuras de la salud mundial tengan respuestas no de plusvalía financiera, sino de bienestar humano. El coronavirus ha desnudado los intereses espurios de las sociedades desarrolladas y en desarrollo, o subdesarrolladas como la colombiana, que tiene un gobierno con respuestas reactivas. El sistema de salud colombiano es tan catastrófico que la gente no teme morir – tienen conciencia de la mortalidad – sino vivir para ser mal atendidos en centros de salud precarios cuando enferman.

Vivimos ciertamente en las fronteras de la peligrosa entidad de la muerte y, sin embargo, no deja de ser fascinante para los ojos que todavía se asombran y para aquellos otros que ven más allá del dolor y el sufrimiento, la locura del hombre, ojos en tránsito, desacomodados aunque alucinados por la locura y el desorden, o la desestructuración del mundo.

Ya no seremos los mismos después del maremoto del coronavirus. Hay que volver a la mente crítica, a las lecciones que implicó mirar de frente a la muerte, al hecho de acostarnos o salir a la calle con miedo, a no volver a vivir otra vez la mediocridad del espectáculo de la vida y siempre, a experimentar de otra manera el confinamiento y el padecimiento del ocio inútil, o repensar el hecho de ver morir la experiencia de los abuelos, que según Juan Esteban Constaín, “debe ser narrado y comprendido, recordado, explicado a partir de su pasado que aún vive.” Porque un anciano no representa solo la vejez de un individuo, representa el pasado histórico de la sociedad. Es decir, un saber, un conocimiento, una conexión, o la fotografía extraviada en la memoria debilitada del mundo. Todo esto será evocado como lo hicimos con el hipismo de los años 60 y no como una anécdota histórica cualquiera, sino como un hito de la historia, esta sí mundial, que nos cambiará para siempre.

domingo, 8 de marzo de 2020

Mujer, flor de múltiples colores con cuyo aroma, ha ganado múltiples batallas

MUJER, FLOR DE MÚLTIPLES COLORES CON CUYO AROMA, HA GANADO MÚLTIPLES BATALLAS

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer”. Antonio Machado.

Cada 8 de marzo el mundo celebra o tal vez se recuerda los hechos históricos que permitieron a la mujer poder mostrar que como todo ser humano es capaz de aportan a la construcción de un mundo mejor y de hecho se le reconoce como ese ser racional ante los diferentes sucesos que ha intentado esclavizarla, lo que llevo a la idea de un Día Internacional de la Mujer surgió al final del siglo XIX, en un mundo industrializado. Este fue un período de expansión, crecimiento de la población y el nacimiento de ideologías radicales. El gran problema era que muchas mujeres eran explotadas y no había una ley que las protegiera.

El 8 de marzo de 1857, las mujeres que trabajaban en la industria textil (llamadas “garment workers”) de Nueva York, organizaron una huelga. Ellas luchaban contra los salarios bajos y las inhumanas condiciones laborales. La reacción de la policía fue detener a las manifestantes. Dos años más tarde, estas mujeres crearon su primer sindicato con el fin de protegerse y conseguir ciertos derechos laborales básicos.

Cuando ocurrió la tragedia un 25 de marzo de 1911,  más de 100 trabajadoras textiles, mujeres inmigrantes en su mayoría, murieron en el incendio de la fábrica de Triangle Shirtwaist de Nueva York, como consecuencia de las precarias condiciones laborales de las que eran presas. (national geographic en español).

“En sociedades destrozadas por la guerra, frecuentemente son las mujeres las que mantienen a la sociedad en marcha. . . Usualmente son las principales defensoras de la paz”. Kofi Annan.
No cabe duda que la mujer tiene en este momento la facultad de construir, gracias a la razón que toma como único camino de orientación para alcanzar sus objetivos, metas y sueños, acompañado del lenguaje de su piel y su aroma que perfuma la existencia.

“En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces”. Gabriel García Márquez.

En mi Colombia hay muchas mujeres que aun no han creído en la fortaleza que posee y que aun no descubre su inteligencia, pero hay muchas que si han salido de esa esclavitud gracias a que se han liberado al encontrar el sentido a su existencia “La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre”. Rudyard Kipling.

En nuestra amada Guajira encontramos mujeres que vienen mostrando sus capacidades en cada ámbito social, político, cultural y educativo, entre las que podemos señalar siendo muchas, En cargos políticos YOLIMA PADILLA, TINA SOTO, MARTHA LUBO. JUANI GOMEZ, ORIANA ZAMBRANO, ONEIDA PINTO en el mundo de la moda MARTA AREDONDO, ESTHER BOLAÑO, BLANCA FERNANDEZ, PERLA DEL CARIBE, nuestras grandes artesana Wayuu uribiera CECILIA BONIVENTO (q.p.d) otra Uribiera CONCHINTA IGUARAN la querida seño conchi, periodistas destacadas, PRIMERIA BARROS, ANA CECIALIA FUENTES, RUT MENDOZA, SANDRA HERNANDZ, CLAUDIA SIERRA, BETTI ALMAZO, en el campo gremial, RUT FERNANDEZ, GILMA TORREZ, en el campo social, DEMIS PACHECO SABRINA ACOSTA, ETEL CERCHAIRO, MARIA ISABEL URBINA, MARIA TERESA EGUROLA, MARIA CABANA, INGRI BALLESTERO, CENOVIA OROZCO en la literatura VICENTA SIOSA, ESTHERCILIA  SIMANCA, ACHA CARRILLO, LINDA ANTONELLA SOLANO, mujeres guerreras que han escrito su nombre en esta gran lista  que tenemos en lo largo y ancho de la dama Guajira y que ojala pudiera plasmar su nombre ya que todas son mecedoras de reconocimiento.

lunes, 2 de marzo de 2020

Por el ojo de la cerradura

Carlos Consuegra Donado: de la radio, el rey de las madrugadas

No deja ni vende su pichirilo o corcel verde (carro Willy)
Es amigo de los amigos, y es de pocos amigos, 

Por Tito Mejía Sarmiento

Advertencia: La siguiente entrevista fue realizada al maestro Carlos Consuegra Donado, el 19 de marzo de 2016, e iba a ser publicada en El Dominical del periódico El Heraldo, pero me dijo rotundamente que la divulgara sin fotos porque no era amante de las mismas. El fotógrafo Jairo Buitrago le insistió en múltiples ocasiones que se dejara tomar por lo menos una sola foto, pero el hombre no dio su brazo a torcer. Hoy, 25 de febrero de 2020, al enterarme de su fallecimiento y en honor a su memoria, la doy a conocer a los lectores después de haberla conservado inédita 4 años. Lógicamente, sin fotos.

A  las tres en punto y cuando apenas la ciudad siente el deseo  de desnudarse a borbotones delante de las barbas de una madrugada que trae consigo toda la idiosincrasia del Caribe colombiano,  Carlos Consuegra Donado, el veterano y consagrado hombre de radio, llega con sus “ochenta y pico años a cuestas”, como él mismo dice, y con su barítona  voz  a los estudios de Emisora Atlántico en la calle 72 No. 48 - 37, para presentar 15 minutos más tarde como lo ha venido haciendo desde hace más de 26 años, su muy sintonizado programa “Reminiscencias Musicales”:  todo un compendio de melodías que transporta  a  una vasta  audiencia hacia el más íntimo ceremonial con el pasado. Es decir,  a la época de la mujer que nace sin corazón en el pecho, pero que  no tiene  la culpa de ser así,  o más exactamente, al amor sin nombre, hasta casi sin semblante, que vaga, como un beso ofrecido, por el recinto más umbroso de la escalera y por último, los cantos de viejas sirenas que salen de unas voces que reflejan aromas de arena recién mojada, palitos de matarratón, mares y olas de un tiempo mejor... La época que permite precisamente que,  esa misma audiencia siga descubriendo  nuevos bríos en los caminos del presente  para   poder decir sabiamente como  el célebre Don Quijote, que podrán quitar la aventura pero no el esfuerzo del encantamiento.

Sintonía asegurada en la madrugada 
Raro es el conductor de taxis, bus, busetas o cualquiera otra persona sin distingo de clase que no tenga su receptor encendido en los 1070 de la amplitud modulada de Emisora Atlántico durante la hora y cincuenta minutos que dura el programa, lo que demuestra que Carlos Consuegra Donado es el rey de las madrugadas en la radio barranquillera sin ninguna discusión  y que según varias encuestas así como va, le seguirá torciendo entre el celaje Hertziano de lunes a viernes, el cuello al cisne de la competencia que hasta la presente se ha venido vistiendo de engañoso plumaje sin ningún éxito.

Cuando el paso del tiempo no pareciera cubrir de edad los días
La prisa del tiempo no pareciera envejecer a este hombre que  nació hace más de 80 años en la histórica ciudad de Cartagena de Indias. Su vitalidad, su vocalización, su tonalidad, su voz, esa extraordinaria voz que aún se conserva en la cima estelar de las edades, se desvela irreverente en la silenciosa memoria de los sueños: “Me despierto como un relojito  nuevo a las dos de la mañana, me baño, tomo un cafecito,  fumo un cigarro y listo para la batalla. Durante el recorrido que hago de mi  casa, ubicada en   barrio Los Andes, a la emisora en mi poderoso corcel verde, así llamo  a mi  jeep  Willy, modelo 53, que entre otras cosas,  no lo cambio por ningún otro modelo y no me preguntes, Tito, el porqué , silbo varias  canciones que voy a programar con base en lo que la audiencia ha solicitado  a  través de las líneas telefónicas los días anteriores en pleno espacio musical, que  dicho sea de paso, tiene varios clientes fijos desde hace muchos ratos, cosa que me complace y que habla de la seriedad  y calidad que tiene la audición que inventé  en la mitad de los años 80s”.

Titulares, ensueños y placeres
A las tres y cuarenta, la voz del también reconocido hombre de radio y televisión,  Jorge Cura Amar,  agita la rienda por cinco minutos de “Reminiscencias Musicales” con el anticipo de algunos titulares de las principales noticias que se ampliarán  en la primera emisión de “Atlántico en Noticias” a  las 4:55, cuando ya el sol empieza a asomarse enrojecido por el horizonte, alumbrando de las huellas los deseos.
Pasados los titulares, el maestro Carlos Consuegra Donado, el hombre que tuvo sus inicios en Radio Barranquilla, la cual años más tarde pasó a ser Radio Reloj, y que dice admirar a Marcos Pérez Caicedo entre sus colegas,  retoma el espacio dándole un toquecito de distracción y placer, lo suficiente, para que con seguridad como me lo manifestaron muchos de sus oyentes, las parejas en el feliz territorio conyugal confiesen su tiempo compartido pleno de melodías que viven y crecen en la sonora cavidad de ensueños por todos los siglos de los siglos, así se incendie la memoria en las horas peregrinas.

Director de grandes estrellas
Don Carlos  pareciera ser un hombre de pocas palabras cuando está fuera del micrófono, demasiado hermético y esquivo para dar una respuesta, diría yo, y eso es muy respetable. Entonces, acudo a  una de las tantas  estrategias como aquella de hacer preguntas cortas y precisas, que él mismo nos sugería a las primíparas voces de la Comunicación Social, cuando oficiaba como director  de la siempre recordada Radio Reloj de la Cadena Caracol de Colombia , cuyos estudios quedaban frente a Bellas Artes, aquella famosa emisora de la hora exacta, la de la música variada y la de los servicios de despertador, cumpleaños, complacencias, personal para el terminal, resultado de las loterías…

“Efectivamente, fui director desde que llegué hasta cuando me pensioné de la desaparecida Radio Reloj y tuve la fortuna de contar en la primera etapa con una lujosa nómina de voces que hacía las delicias de innumerables oyentes, por ejemplo, recuerdo a verdaderos profesionales del micrófono como Álvaro Ruiz Hernández, Ventura Díaz Mejía, Jacob Guerra Camacho, Pedro Vizcaíno Oliveros, Joaquín Pertúz Romero, Mario Trillos, Miguel R. Hidalgo, Edgardo Moscarella  Noguera, Humberto Restrepo Viñas, Roque Celia Coll, Elmer Araujo entre otros. Y en la segunda etapa, también conté con otra nómina valiosa de locutores como Sergio Ramírez García, Edgar Perea Arias, Roger Araujo Ensuncho, Abel González Chávez, Gustavo Donado Lascarro, Evaristo Jiménez Martínez, Mauricio Rieder Guao, tú, mi querido Tito y otros que se me escapan y me perdonan la omisión. O sea,  puras estrellas que más tarde triunfaron en la narración deportiva, la farándula de nuestro país  y del exterior. Muy respetuosamente, sugiero a algunos locutores actuales que no griten  mucho porque así no van a llegar a la edad de trabajo que yo llevo, que no sean  irreverentes e incultos.”

Anécdota en clave muy personal
A manera de colofón quiero contar una anécdota que me sucedió con el maestro Carlos Consuegra Donado cuando yo  estaba dando mis pinitos en la radio, concretamente en Radio Reloj,  allá por los años 70s,  y él era precisamente mi director: “Entraba al turno de doce a seis de la mañana de lunes a viernes para pagar como decimos en radio la novatada. El sueño hábilmente me estaba arrinconando en su caverna cadenciosa cuando llevaba tres horas de labores, y entre melodías y melodías me daba cabezada tras cabezada. No lo pensé dos veces, y entonces empecé a colocar los famosos mosaicos de La Billo´s Caracas Boys  y Los Corraleros de Majagual que duraban hasta 12 minutos cada uno. Por unos instantes-, dejé que mis sentidos durmieran en sus vuelos, seduciendo quizás imágenes mensajeras de arcano misterio en el mes de octubre.
De súbito, timbró el teléfono y abrí mis ojos sobresaltado, eran a las tres y treinta de la madrugada: ¡Buenos días a sus órdenes, contesté! Del otro lado del auricular una voz inimitable me decía: ¿Tito cómo se llama esa emisora?
- ¡Radio Reloj, don Carlos!, ¿por qué?
- ¿Y por qué cree usted que se llama Radio reloj?-
- Porque debe dar la hora cada tres minutos, don Carlos!-
- ¡Bueno, usted tiene más de 24 minutos que no la da!-
Desde ese momento comprendí que con este veterano y vigente hombre de la radiodifusión colombiana se debería izar para siempre el pabellón de la rectitud y que además con él no se podría sortear el espíritu alienante de las reglas en los días siguientes preñados de posibilidades.

Lo que dicen sus compañeros de Emisora Atlántico:
El locutor y periodista Jorge Cura Amar: “Admiro su disciplina, talento y amor por su trabajo. Si llego a tener más de 80 años  quisiera tener esa misma vitalidad.

El locutor y periodista Edgardo Caballero Gutiérrez: “Es un excelente ser humano, y un locutor como pocos...por algo lleva tantos años dictando cátedra.

El ingeniero de sonido Reynaldo Ojeda Corro: “Parece cabrero pero cuando lo conoces es la persona más amable del mundo.”