lunes, 30 de marzo de 2020

Nuestro propio virus

NUESTRO PROPIO VIRUS

Por  Delia Rosa Bolaño Ipuana

El compromiso es un acto, no una palabra. (Jean-Paul Sartre)

Estamos frente a un tiempo difícil, un tiempo donde se tienen miedo, frente a un virus que no tiene que ver con riqueza, con poder ni fama.

No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder (Benjamin Franklin)

Un virus que moviliza, que desespera y que demuestra que no hay nada superior a la naturaleza, a su esencia, a su poder y determinación.

Este virus no es inferior a muchos que han sido protagonistas en la historia de la existencia, que han catapultado millones de vidas, que han surgido tal vez por la ira de la naturaleza como resultado de malas acciones que ha venido construyendo  un sistema superficial, donde han olvidado los valores, la responsabilidades por el cuidado de la naturaleza y del otro, se ha construido un mundo egoísta donde muchos tienen diez y hasta veinte vidas por vivir abundantemente pero que aun así, no le ha importado el bien del otro, su único interés es hacer que el mundo sea cada vez más difícil, un mundo donde no se valora la vida de todos, donde solo se le da valor a las cosas materiales y se olvida de la importancia del equilibrio humano y natural, gozando de dineros, de recursos con lujos y manjares, mientras otros mueren de hambre, mientras se destruye el planta, pero  todo se reduce y desaparece cuando llegan epidemias que no distingue nada y arrasa con la existencia de muchos, demostrando que nada vale más que la vida, que poder respirar un aire puro, ver los árboles crecer, las aves volar sin miedo hacer enjauladas, los animales andar y de saber que somos parte de ellos, donde se le dio al ser humano la responsabilidad de cuidarlos, de no  destruirlos para calmar sus  ansias de poder, de crear empresas bajo cualquier costo, aquí se tiene el resultado, que hace desesperar, angustiar por la posibilidad de morir frente a estos virus, sabiendo que no ha cumplido con la verdadera esencia de la existencia, que han incumplido con el pacto de vida, que es no más que cuidado entre todos, sin diferencias y egoísmos.

Muchos aún no se lo han toman en serio, pero el mismo tiempo les ira cobrando cuentas. Las actitudes negativas nunca resultan en una vida positiva (Emma White)

Se ha hecho un llamado a todos las personas del mundo, para que  entren a una cuarentena, no solo para el cuidado de la salud, también es un tiempo que te  permita crecer en la conciencia, equilibrar el sistema de vida, la posibilidades de servicio al otro sin egoísmo, permitir el bien común, claro que habrá diferencia, imposible que sean iguales, pero por lo menos que esa diferencia no sea tan gigante, que sea normal, donde se garantice la vida, la salud, el agua y el bienestar a todos, un ejemplo, Uribia La Guajira, las rancherías, no exigen grandes infraestructuras, realmente eso no interesa allá, pero si debería existir la garantía de sus necesidades básicas, como alimentos, agua, salud y educación, con esto y su habitad ellos estarían bien, así los lideres anden en lujosos carros y apartamentos, pero aseguren esto a sus comunidades, que ellos desde su casa de barro y yotojoro, su pozo de agua y maíz serian felices.

Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde (José Ortega y Gasset).

Estamos llamados a crecer y ser mejores personas, si hacemos lo contrario crearemos nuestro propio virus.

lunes, 23 de marzo de 2020

Bitácora

El maldito estornudo vecino

“… el miedo es un poderoso movilizador desde que se inventó el infierno.”
Francisco Cajiao

Por Pedro Conrado Cúdriz

Ya pasé la barrera de los 60 años, una hazaña en un país de muerte y en una nación que ha tenido por costumbre matar para llegar o para sostenerse en el poder. No hay una sola generación de colombianos que se haya salvado de las armas de la guerra desde la independencia. Apenas estamos intentando sostener en el tronco del árbol la flor de la paz. Y ahora nos enfrentamos a un monstruo invisible que se traga o estrangula la vida a través de un síndrome conocido como coronavirus. Nadie en el planeta tierra vive tranquilo, porque todos tienen miedo, miedo de verdad. Lo tienen los que gobiernan en el mundo e incluso hasta aquellos que inventaron el virus, según las voces maldicientes de las redes. La muerte se ha hecho visible así como una vez se hizo en la segunda guerra mundial. Ella ha invadido la conciencia de los vivos a pesar del grupito de estúpidos que cree todavía que este fenómeno médico es el producto de los magos del mal. Confieso que yo nunca le tuve miedo a la parca, porque pensaba que era el remedio contra el dolor, el sufrimiento y los males del espíritu humano. Pero hoy que cualquier maldito estornudo vecino nos afecta, he tomado conciencia de ella, de sus efectos democráticos y malsanos.

Y no sé si era mejor morir en el pasado que morir hoy, o mañana. Piense en los más pobres de la tierra.

El pánico creado por los medios es producto del miedo y porque no, de ciertas formas maquiavélicas de cogobernar. Y sin embargo, todos tenemos miedo e incluso febrilmente aquellos que como Mauro, un camarada del trabajo, que recuerda angustiado y sudado en las madrugadas de estos días. Se toca el rostro y la garganta para comprobar que es solo un sueño, mientras su esposa le pregunta atortolada ¿Qué tienes? O Roberto, mi hijo, a quien le preocupa que aparezca de la nada la reuma. Tengo miedo, le confiesa a su madre.

Sin percatarnos hemos cambiando de comportamiento social, la rutina conocida está casi muerta, nada de besos en las mejillas, saludos a distancia, las reuniones se han limitado a menos de 25 personas, nada de ir al cine, cierre de bares, cantinas y restaurantes, toque de queda, confinamiento… Estamos en tránsito para relaciones inéditas. El otro ya no es el mismo, es un sujeto bajo sospecha. Nada de abrazos ni la vieja práctica del ritual de la paz en las iglesias. La vida ya no será la misma ni el mundo el mismo, éste que en el pasado era percibido como una realidad lejana. Ya no se volverá a decir Esa guerra no es conmigo.

Por primera vez en la vida el hombre está sintiendo que forma parte de algo, que su individualismo es perturbador. Antes del coronavirus existían todavía los fraccionamientos nacionalistas, buenos o malos. Pero hoy somos el mundo. En todo el planeta tierra hay enfermos y muertos por la enfermedad del aire del coronavirus. La muerte nos ha unido como una sola humanidad. En el lugar donde trabajo hay camisetas con el lema “Yo me cuido para que tú te cuides.” Es la intención de construir una filosofía de vida para un mundo en crisis.

El confinamiento debe servir para reflexionar sobre lo que nos pasa y por qué nos pasa, lo que nos pasa. La calentura de la tierra en algunos puntos de la geografía mundial, es una alerta diciente del malestar del planeta y este fenómeno médico del coronavirus debe ser otro tipo de alerta para los ciudadanos del mundo.

Los animales viven mejor que nosotros los seres humanos. Ellos no dañan la naturaleza.

No podemos vivir en estado de emergencia, el capitalismo y los gobiernos del mundo deben gobernar para todos, no para una clase, los privilegios deben abrazar a todos los hombres para que las estructuras de la salud mundial tengan respuestas no de plusvalía financiera, sino de bienestar humano. El coronavirus ha desnudado los intereses espurios de las sociedades desarrolladas y en desarrollo, o subdesarrolladas como la colombiana, que tiene un gobierno con respuestas reactivas. El sistema de salud colombiano es tan catastrófico que la gente no teme morir – tienen conciencia de la mortalidad – sino vivir para ser mal atendidos en centros de salud precarios cuando enferman.

Vivimos ciertamente en las fronteras de la peligrosa entidad de la muerte y, sin embargo, no deja de ser fascinante para los ojos que todavía se asombran y para aquellos otros que ven más allá del dolor y el sufrimiento, la locura del hombre, ojos en tránsito, desacomodados aunque alucinados por la locura y el desorden, o la desestructuración del mundo.

Ya no seremos los mismos después del maremoto del coronavirus. Hay que volver a la mente crítica, a las lecciones que implicó mirar de frente a la muerte, al hecho de acostarnos o salir a la calle con miedo, a no volver a vivir otra vez la mediocridad del espectáculo de la vida y siempre, a experimentar de otra manera el confinamiento y el padecimiento del ocio inútil, o repensar el hecho de ver morir la experiencia de los abuelos, que según Juan Esteban Constaín, “debe ser narrado y comprendido, recordado, explicado a partir de su pasado que aún vive.” Porque un anciano no representa solo la vejez de un individuo, representa el pasado histórico de la sociedad. Es decir, un saber, un conocimiento, una conexión, o la fotografía extraviada en la memoria debilitada del mundo. Todo esto será evocado como lo hicimos con el hipismo de los años 60 y no como una anécdota histórica cualquiera, sino como un hito de la historia, esta sí mundial, que nos cambiará para siempre.

domingo, 8 de marzo de 2020

Mujer, flor de múltiples colores con cuyo aroma, ha ganado múltiples batallas

MUJER, FLOR DE MÚLTIPLES COLORES CON CUYO AROMA, HA GANADO MÚLTIPLES BATALLAS

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer”. Antonio Machado.

Cada 8 de marzo el mundo celebra o tal vez se recuerda los hechos históricos que permitieron a la mujer poder mostrar que como todo ser humano es capaz de aportan a la construcción de un mundo mejor y de hecho se le reconoce como ese ser racional ante los diferentes sucesos que ha intentado esclavizarla, lo que llevo a la idea de un Día Internacional de la Mujer surgió al final del siglo XIX, en un mundo industrializado. Este fue un período de expansión, crecimiento de la población y el nacimiento de ideologías radicales. El gran problema era que muchas mujeres eran explotadas y no había una ley que las protegiera.

El 8 de marzo de 1857, las mujeres que trabajaban en la industria textil (llamadas “garment workers”) de Nueva York, organizaron una huelga. Ellas luchaban contra los salarios bajos y las inhumanas condiciones laborales. La reacción de la policía fue detener a las manifestantes. Dos años más tarde, estas mujeres crearon su primer sindicato con el fin de protegerse y conseguir ciertos derechos laborales básicos.

Cuando ocurrió la tragedia un 25 de marzo de 1911,  más de 100 trabajadoras textiles, mujeres inmigrantes en su mayoría, murieron en el incendio de la fábrica de Triangle Shirtwaist de Nueva York, como consecuencia de las precarias condiciones laborales de las que eran presas. (national geographic en español).

“En sociedades destrozadas por la guerra, frecuentemente son las mujeres las que mantienen a la sociedad en marcha. . . Usualmente son las principales defensoras de la paz”. Kofi Annan.
No cabe duda que la mujer tiene en este momento la facultad de construir, gracias a la razón que toma como único camino de orientación para alcanzar sus objetivos, metas y sueños, acompañado del lenguaje de su piel y su aroma que perfuma la existencia.

“En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces”. Gabriel García Márquez.

En mi Colombia hay muchas mujeres que aun no han creído en la fortaleza que posee y que aun no descubre su inteligencia, pero hay muchas que si han salido de esa esclavitud gracias a que se han liberado al encontrar el sentido a su existencia “La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre”. Rudyard Kipling.

En nuestra amada Guajira encontramos mujeres que vienen mostrando sus capacidades en cada ámbito social, político, cultural y educativo, entre las que podemos señalar siendo muchas, En cargos políticos YOLIMA PADILLA, TINA SOTO, MARTHA LUBO. JUANI GOMEZ, ORIANA ZAMBRANO, ONEIDA PINTO en el mundo de la moda MARTA AREDONDO, ESTHER BOLAÑO, BLANCA FERNANDEZ, PERLA DEL CARIBE, nuestras grandes artesana Wayuu uribiera CECILIA BONIVENTO (q.p.d) otra Uribiera CONCHINTA IGUARAN la querida seño conchi, periodistas destacadas, PRIMERIA BARROS, ANA CECIALIA FUENTES, RUT MENDOZA, SANDRA HERNANDZ, CLAUDIA SIERRA, BETTI ALMAZO, en el campo gremial, RUT FERNANDEZ, GILMA TORREZ, en el campo social, DEMIS PACHECO SABRINA ACOSTA, ETEL CERCHAIRO, MARIA ISABEL URBINA, MARIA TERESA EGUROLA, MARIA CABANA, INGRI BALLESTERO, CENOVIA OROZCO en la literatura VICENTA SIOSA, ESTHERCILIA  SIMANCA, ACHA CARRILLO, LINDA ANTONELLA SOLANO, mujeres guerreras que han escrito su nombre en esta gran lista  que tenemos en lo largo y ancho de la dama Guajira y que ojala pudiera plasmar su nombre ya que todas son mecedoras de reconocimiento.

lunes, 2 de marzo de 2020

Por el ojo de la cerradura

Carlos Consuegra Donado: de la radio, el rey de las madrugadas

No deja ni vende su pichirilo o corcel verde (carro Willy)
Es amigo de los amigos, y es de pocos amigos, 

Por Tito Mejía Sarmiento

Advertencia: La siguiente entrevista fue realizada al maestro Carlos Consuegra Donado, el 19 de marzo de 2016, e iba a ser publicada en El Dominical del periódico El Heraldo, pero me dijo rotundamente que la divulgara sin fotos porque no era amante de las mismas. El fotógrafo Jairo Buitrago le insistió en múltiples ocasiones que se dejara tomar por lo menos una sola foto, pero el hombre no dio su brazo a torcer. Hoy, 25 de febrero de 2020, al enterarme de su fallecimiento y en honor a su memoria, la doy a conocer a los lectores después de haberla conservado inédita 4 años. Lógicamente, sin fotos.

A  las tres en punto y cuando apenas la ciudad siente el deseo  de desnudarse a borbotones delante de las barbas de una madrugada que trae consigo toda la idiosincrasia del Caribe colombiano,  Carlos Consuegra Donado, el veterano y consagrado hombre de radio, llega con sus “ochenta y pico años a cuestas”, como él mismo dice, y con su barítona  voz  a los estudios de Emisora Atlántico en la calle 72 No. 48 - 37, para presentar 15 minutos más tarde como lo ha venido haciendo desde hace más de 26 años, su muy sintonizado programa “Reminiscencias Musicales”:  todo un compendio de melodías que transporta  a  una vasta  audiencia hacia el más íntimo ceremonial con el pasado. Es decir,  a la época de la mujer que nace sin corazón en el pecho, pero que  no tiene  la culpa de ser así,  o más exactamente, al amor sin nombre, hasta casi sin semblante, que vaga, como un beso ofrecido, por el recinto más umbroso de la escalera y por último, los cantos de viejas sirenas que salen de unas voces que reflejan aromas de arena recién mojada, palitos de matarratón, mares y olas de un tiempo mejor... La época que permite precisamente que,  esa misma audiencia siga descubriendo  nuevos bríos en los caminos del presente  para   poder decir sabiamente como  el célebre Don Quijote, que podrán quitar la aventura pero no el esfuerzo del encantamiento.

Sintonía asegurada en la madrugada 
Raro es el conductor de taxis, bus, busetas o cualquiera otra persona sin distingo de clase que no tenga su receptor encendido en los 1070 de la amplitud modulada de Emisora Atlántico durante la hora y cincuenta minutos que dura el programa, lo que demuestra que Carlos Consuegra Donado es el rey de las madrugadas en la radio barranquillera sin ninguna discusión  y que según varias encuestas así como va, le seguirá torciendo entre el celaje Hertziano de lunes a viernes, el cuello al cisne de la competencia que hasta la presente se ha venido vistiendo de engañoso plumaje sin ningún éxito.

Cuando el paso del tiempo no pareciera cubrir de edad los días
La prisa del tiempo no pareciera envejecer a este hombre que  nació hace más de 80 años en la histórica ciudad de Cartagena de Indias. Su vitalidad, su vocalización, su tonalidad, su voz, esa extraordinaria voz que aún se conserva en la cima estelar de las edades, se desvela irreverente en la silenciosa memoria de los sueños: “Me despierto como un relojito  nuevo a las dos de la mañana, me baño, tomo un cafecito,  fumo un cigarro y listo para la batalla. Durante el recorrido que hago de mi  casa, ubicada en   barrio Los Andes, a la emisora en mi poderoso corcel verde, así llamo  a mi  jeep  Willy, modelo 53, que entre otras cosas,  no lo cambio por ningún otro modelo y no me preguntes, Tito, el porqué , silbo varias  canciones que voy a programar con base en lo que la audiencia ha solicitado  a  través de las líneas telefónicas los días anteriores en pleno espacio musical, que  dicho sea de paso, tiene varios clientes fijos desde hace muchos ratos, cosa que me complace y que habla de la seriedad  y calidad que tiene la audición que inventé  en la mitad de los años 80s”.

Titulares, ensueños y placeres
A las tres y cuarenta, la voz del también reconocido hombre de radio y televisión,  Jorge Cura Amar,  agita la rienda por cinco minutos de “Reminiscencias Musicales” con el anticipo de algunos titulares de las principales noticias que se ampliarán  en la primera emisión de “Atlántico en Noticias” a  las 4:55, cuando ya el sol empieza a asomarse enrojecido por el horizonte, alumbrando de las huellas los deseos.
Pasados los titulares, el maestro Carlos Consuegra Donado, el hombre que tuvo sus inicios en Radio Barranquilla, la cual años más tarde pasó a ser Radio Reloj, y que dice admirar a Marcos Pérez Caicedo entre sus colegas,  retoma el espacio dándole un toquecito de distracción y placer, lo suficiente, para que con seguridad como me lo manifestaron muchos de sus oyentes, las parejas en el feliz territorio conyugal confiesen su tiempo compartido pleno de melodías que viven y crecen en la sonora cavidad de ensueños por todos los siglos de los siglos, así se incendie la memoria en las horas peregrinas.

Director de grandes estrellas
Don Carlos  pareciera ser un hombre de pocas palabras cuando está fuera del micrófono, demasiado hermético y esquivo para dar una respuesta, diría yo, y eso es muy respetable. Entonces, acudo a  una de las tantas  estrategias como aquella de hacer preguntas cortas y precisas, que él mismo nos sugería a las primíparas voces de la Comunicación Social, cuando oficiaba como director  de la siempre recordada Radio Reloj de la Cadena Caracol de Colombia , cuyos estudios quedaban frente a Bellas Artes, aquella famosa emisora de la hora exacta, la de la música variada y la de los servicios de despertador, cumpleaños, complacencias, personal para el terminal, resultado de las loterías…

“Efectivamente, fui director desde que llegué hasta cuando me pensioné de la desaparecida Radio Reloj y tuve la fortuna de contar en la primera etapa con una lujosa nómina de voces que hacía las delicias de innumerables oyentes, por ejemplo, recuerdo a verdaderos profesionales del micrófono como Álvaro Ruiz Hernández, Ventura Díaz Mejía, Jacob Guerra Camacho, Pedro Vizcaíno Oliveros, Joaquín Pertúz Romero, Mario Trillos, Miguel R. Hidalgo, Edgardo Moscarella  Noguera, Humberto Restrepo Viñas, Roque Celia Coll, Elmer Araujo entre otros. Y en la segunda etapa, también conté con otra nómina valiosa de locutores como Sergio Ramírez García, Edgar Perea Arias, Roger Araujo Ensuncho, Abel González Chávez, Gustavo Donado Lascarro, Evaristo Jiménez Martínez, Mauricio Rieder Guao, tú, mi querido Tito y otros que se me escapan y me perdonan la omisión. O sea,  puras estrellas que más tarde triunfaron en la narración deportiva, la farándula de nuestro país  y del exterior. Muy respetuosamente, sugiero a algunos locutores actuales que no griten  mucho porque así no van a llegar a la edad de trabajo que yo llevo, que no sean  irreverentes e incultos.”

Anécdota en clave muy personal
A manera de colofón quiero contar una anécdota que me sucedió con el maestro Carlos Consuegra Donado cuando yo  estaba dando mis pinitos en la radio, concretamente en Radio Reloj,  allá por los años 70s,  y él era precisamente mi director: “Entraba al turno de doce a seis de la mañana de lunes a viernes para pagar como decimos en radio la novatada. El sueño hábilmente me estaba arrinconando en su caverna cadenciosa cuando llevaba tres horas de labores, y entre melodías y melodías me daba cabezada tras cabezada. No lo pensé dos veces, y entonces empecé a colocar los famosos mosaicos de La Billo´s Caracas Boys  y Los Corraleros de Majagual que duraban hasta 12 minutos cada uno. Por unos instantes-, dejé que mis sentidos durmieran en sus vuelos, seduciendo quizás imágenes mensajeras de arcano misterio en el mes de octubre.
De súbito, timbró el teléfono y abrí mis ojos sobresaltado, eran a las tres y treinta de la madrugada: ¡Buenos días a sus órdenes, contesté! Del otro lado del auricular una voz inimitable me decía: ¿Tito cómo se llama esa emisora?
- ¡Radio Reloj, don Carlos!, ¿por qué?
- ¿Y por qué cree usted que se llama Radio reloj?-
- Porque debe dar la hora cada tres minutos, don Carlos!-
- ¡Bueno, usted tiene más de 24 minutos que no la da!-
Desde ese momento comprendí que con este veterano y vigente hombre de la radiodifusión colombiana se debería izar para siempre el pabellón de la rectitud y que además con él no se podría sortear el espíritu alienante de las reglas en los días siguientes preñados de posibilidades.

Lo que dicen sus compañeros de Emisora Atlántico:
El locutor y periodista Jorge Cura Amar: “Admiro su disciplina, talento y amor por su trabajo. Si llego a tener más de 80 años  quisiera tener esa misma vitalidad.

El locutor y periodista Edgardo Caballero Gutiérrez: “Es un excelente ser humano, y un locutor como pocos...por algo lleva tantos años dictando cátedra.

El ingeniero de sonido Reynaldo Ojeda Corro: “Parece cabrero pero cuando lo conoces es la persona más amable del mundo.”

sábado, 29 de febrero de 2020

ICHITKI, CAPITAL INDÍGENA DE COLOMBIA

ICHITKI, CAPITAL INDÍGENA DE COLOMBIA

LA TIERRA QUE BRILLA en sus 85 años

 Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Es probable que Eduardo Londoño Villegas, el fundador de Uribia, se inspirara en los planos parisinos del barón Haussmann cuando trazó aquí, el 1 de marzo de 1935, las calles de la ciudad destinada a ser capital de la nueva comisaría de la Guajira. Eran los tiempos del primer período presidencial de Alfonso López Pumarejo (ROSSELLI COCK 2007). Cuyo nombre se dio en honor al caudillo liberal Rafael Uribe Uribe.

Su plaza octogonal en lugar de un Arco del Triunfo, hay un obelisco en cuya punta ondea una bandera, reconocimiento que estos caudillos le otorgaron a esta población precolombina, quien cada año entona su himno un 1 de marzo con gentil ademán, alzando su frente, corona de perlas, coqueteándole aquel que la quiso fundar. 

Como bien lo describe su himno cuyo autor, dice la información fue María de Betania.

Uribia a pesar del tiempo, ha logrado consagrar su tradición, sus manifestaciones culturales, ha consolidado cada arraigo pese al sometimiento del modernismo y la conquista misma que ha intentado borrar de su matriz una historia imposible de no poder leer, gracias a cada uno de sus habitantes que se han mantenido y que en cada década han fortalecido sus tradiciones y su tradición oral, brindando con el mismo tiempo atractivos a quienes la visitan, ya que posee bondades que la hacen única y atractiva como el Cabo de la Vela, Nazaret, punta gallina, puerto Estrella, Puerto nuevo, Puerto Bolívar, media Luna y así cada una de sus comunidades indígenas o rancherías que la hacen diferente, otro acto simbólico y maravilloso que mantiene esta tierra ha sido el festival de la cultura Wayuu, que se ha consagrado como el eje central de muestra sagrada de cada una de esas manifestaciones que hoy la engrandecen ante el mundo, pues concentra a propios y ajenos a disfrutar de las riquezas que la enaltecen, entre ellos personajes principales como el palabrero, putchiput quien es reconocido como patrimonio inmaterial de la humanidad, sus artesanas, tejedoras de sueño, quienes con su creatividad plasman en sus tejidos la magia de su amada (ichitki) Uribia, así mismo sus grandes diseñadoras, la elección de sus majayuras, sus  poetas como Glicérido Tomas pana Uriana( qepd), escritores, periodistas, profesionales en cada campo social, políticos, líderes sociales, maestros, sindicalistas y así cada  uno de aquellos que hoy coronados de perla la enaltecen el nombre de esta población que celebra sus 85 años de fundada.

En estas 8 décadas Uribia entonará su himno con gentil ademan, sus hijos nativos y propios  preparan una gala en honor a su nombre, existencia y fundación, permitiendo que ella sueñe y viva una real transformación, en estos 85 años, uno de sus hijos, el alcalde wayuu tendrá la responsabilidad de hacer que esta aproximación al siglo se pueda seguir leyendo que ichitki se consolida más, que sus servicios básicos sean esa base sólida para que este pueblo pujante siga avanzando y que cada uno de sus hijos puedan aportar desde la preparación, la educación y que estas mismas sean esa plataforma de una real transformación en cuanto a la calidad de vida y al fortalecimiento de esos usos y costumbres desde la tradición oral.

Que este 2020 en sus 85 años, Uribia brille aún más, que el Cardenal Guajiro, el mar Caribe y el cardón, sigan inspirando a sus habitantes, para que se valore y se aproveche todo el potencial que solo ella puede brindar.

 Feliz cumpleaños, Ichitki y que el jayechi y el kasha suenen en tu honor

martes, 11 de febrero de 2020

El trabajo de los periodista no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas se esconden

El trabajo de los periodista no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas se esconden ( Ryszard Kapuscinski)

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

Dejar pasar esta fecha especial 9 de febrero, en el que la historia empezó a escribir en sus paginas ante el nacimiento y la circulación 1791 por primera vez el "Papel Periódico de Santa Fe" en la ciudad de Bogotá. Cuyo fundador fue Manuel del Socorro Rodríguez, quien se ejerció como bibliotecario, periodista, ensayista y poeta en la época de la Nueva Granada, actualmente territorio colombiano.  En el periódico se publicaba información alrededor de temas literarios, políticos, científicos y cotidianos de la época. 

No esta de mas resaltar que a nivel internacional se celebra el 8 de septiembre en homenaje al periodista checo Julius Fucik, ejecutado por los nazis el 8 de septiembre de 1943.

Volviendo aterrizar a la fecha que nos convoca cada 9 de febrero, en honor a nuestros periodistas, es para mí como columnista resaltar con mi arte a todos y cada uno de esos que hacen posible que las noticias, informaciones y situaciones locales, regionales, nacionales e internacionales lleguen a nuestras casas o en el lugar en el que estemos ubicados.

No es una labor fácil la de nuestros periodistas, así mismo se cita:
"El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para esto y esté dispuesto a vivir sólo para eso, podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente." (Gabriel García Márquez,2015).

Son ustedes, periodistas, esa oportunidad que la existencia, el tiempo y la realidad nos ofrece para saber aquello que sucedió, aunque no estemos, ustedes son quienes nos muestran un camino que seguramente será real según la calidad de su investigación, nos sentimos seguros de que se mantendrán en el tiempo siendo la luz en aquella oscuridad que no podremos ver de inmediato.

Felicitaciones a todos y cada uno de nuestros periodistas colombianos, regionales, costeños, guajiros en todos los medios de información.

 Quiero resaltar el evento que se ha convertido en algo sagrado como la fecha misma, la integración que realiza nuestro distinguido amigo, colega y periodista Hermes Francisco Daza, quien año a año cita a cada periodista de la Guajira y del Cesar a reunirse en un almuerzo y conversatorio en san Juan del Cesar, Hermes, durante ya varios años entrega su corazón y esto le ha permitido que cada uno de sus amigos lo apoyemos y acompañemos a este evento como espacio de reflexión sobre el trabajo que desarrollan cada año los periodistas , por lo cual es apoyado por el Cardenal mayor Ismael Fernández Gámez, otro periodista que de alguna manera también contribuye a que diariamente todo su equipo periodístico nos mantengan informados, como cada uno de los espacios de noticias, periódicos, que recorren nuestro territorio a ellos y a todos los periodista de mi amada dama Guajira, feliz día y recuerden: “Sólo quien sabe de periodismo, y de lo costoso del desinterés, puede estimar de veras la energía, la tenacidad, los sacrificios, la prudencia, la fuerza de carácter que revela la aparición de un diario honrado y libre”. José Martí

Por el ojo de la cerradura

Piel braille

Por Tito Mejía Sarmiento

Para Homero y Sonata, invidentes de la calle 100

Con sus voces se fueron guiando como si vivieran en sus ojos: ¿De qué lado estás, Sonata?
-A un metro tuyo, Homero.

Y así, a fuerza de tacto, vaciando la timidez, se inundaron de ganas, se despojaron de sus prendas hasta quedar completamente desnudos. La  claridad de la alcoba contrastaba con la cerrazón de sus ojos. Por la dureza y el alto relieve de sus pezones, se notaba que la piel de la muchacha jamás había sido domesticada. De pie, frente a frente,  él  comenzó a besarla en derredor a su nuca lo que la llevó por momentos a lanzar unos gemidos breves y precisos de amor en la entrada de un precipicio. Luego, pensándose dentro de cada uno, se besaron en la boca sin decir una palabra, se manosearon repetidas veces la piel braille de sus cuerpos,  mientras la tarde se iba tendiéndose a sus encantos. En ese caos de caricias y de súplicas, es decir, en ese nada existe que no se olfatee, Sonata
abrió inevitablemente sus piernas para que Homero hundiera toda su erecta sombra en la estrecha cordillera de ella, hasta derramarle la hirviente llamarada con todos sus poderes lácteos. Al final, sus miradas parecieron perderse a lo lejos en el alma del silencio. Ambos sonrieron momentáneamente por el deber cumplido. Ellos, dueños de sí mismos, están seguros que a lo mejor en otra ocasión, aunque no existan las miradas, sus ágiles manos imantarán nuevamente bajo la piel de Erato  como una víbora que devora y resucita, la luz de los deseos a la velocidad del minutero obediente en ojos ajenos.

miércoles, 22 de enero de 2020

Helada mañana de enero conjugada con el canto del río Cesar ante los versos del poeta, donde entregar el corazón se volvió una costumbre

Helada mañana de enero conjugada con el canto del río Cesar ante los versos del poeta, donde entregar el corazón se volvió una costumbre

Por Delia Rosa Bolaño Ipuana

El cambio inicia desde cada persona, si un líder tiene sentido de pertenencia y ama lo que es y de donde es, el cambio no solo se lo escucharemos decir sino que cada uno de sus hechos.

Son las 5:40 am me abraza un helado viento en la tierra de poetas, hace de mi mañana muy agradable, camino en la calle del embudo, muy popular por su forma, se nota una belleza tranquila y silenciosa en la mañana, el nuevo alcalde ha mostrado que el cambio inicia hasta con la limpieza de sus calles, muy bien, Álvaro José  Díaz Guerra y su equipo que han iniciado demostrado que uno primero se baña, se cambia y luego sale a trabajar, esos pequeños detalles son significativos, no es que este exagerando pero este equipo nuevo me suena a esta misma sensación de un real cambio, es que ver a un alcalde y a su gestora limpiando y aseando desde su lugar de trabajo, lo cual podrían mandarlo hacer,  es muestra de humildad, sentido de pertenencia y motivan, además, dan real muestra de liderazgo ante su equipo de trabajo y de alguna forma los invita  a bajar el ego de pensar simplemente en sentarse en un escritorio mientras el mundo se cae, aquí va la cosa bien, un equipo de calidad, con solo ver a mi querida María Isabel Urbina en vez de tacones con tenis y gorra, a mi colega y amigo Rafael Humberto y así cada secretario me llena de alegría por esta bella tierra de poetas, el río Cesar canta en su helado recorrido cada año nuevo y más cuando sus hijos la honran en cada despertar.

Son las 6:40 am luego de este recorrer agradable toda esta calle del embudo, de observar desde el monumento que se instaló en honor  al acordeón donde sueñan las melodías de Juancho Rois ante la bella luna Sanjuanera, que nos hace bien acompañarnos cada noche pese al abrazo oscuro de las nubes negras, pero ella imponte también celebra este hermoso 2020 y no permite que opaquen su belleza y grandeza y sale a alegrar nuestro sueño, observar esta bella avenida principal, la casa de justicia, la alcaldía.

Observo y se escucha un silencio el los locales y negocios quienes cambian el panorama por las noches de esta popular avenida, convirtiéndose en el epicentro de diversión y encuentros nocturnos de amigos, enamorados y amantes, hasta las 2:00 am cuando nuevamente se vuelve silenciosa y se prepara a recibir aquellos que caminan antes de que el imponente sol aparezca.

Paso por las clínicas, Coomeva, Someda, la San Juan, edificio Medico, cuánto desarrollo, muchos negocios de comidas, hoteles, me doy cuenta de que San Juan es una tierra de emprendedores, profesionales y de gente que ama su tierra, que valora lo que es y que se mantiene en los altos estándares de progreso y cambio.

Ya son las 7:00 am en el puente casi para retrocedes mi andar me detengo a inhalar este frío viento que canta al chocar con las corrientes del río Cesar los versos de Marciano, Yeyo, Tijito, Luiso, De los Calderones, los Moya y así cada compositor de esta tierra donde la costumbre es entregar el corazón.

domingo, 12 de enero de 2020

Lectura, mi dulce alegría

Humberto Domingo Peribán da respuesta a la pregunta que cierto personaje* no supo responder... 

Por Pedro Linares Domínguez
Un muchacho conduce una cuatrimoto rodeado de una parvada de jovencitas. Atada a la parrilla posterior llevan una carretilla colmada de pencas de palma de coco y hacen uno y otro viaje para dejar toda esta basura en la playa a un costado de la panga, ese monstruo herrumbrado que arrastraron los lugareños hasta depositarlo a unos pasos de la playa, entre frágiles y polvorientos arbustos y médanos, y los restos de un uveral que se extendía desde la punta del faro hasta más allá de Playa Dorada. Las Palmas —a esta hora— es un pueblo tranquilo y fresco en las últimas brisas de la tarde. 

Humberto Domingo, recostado en la mecedora los mira pasar y retoma el hilo de la charla al mismo tiempo que deposita la taza de té en la mesita de madera que se interpone entre nosotros. 
—Fue leyendo a André Maurois como descubrí el gran mundo de la literatura. A través de sus páginas aprendí que la lectura requiere disciplina y buen gusto. No debes leer por leer. Debemos leer los mejores libros porque de todos modos no tendremos tiempo de leerlos todos. 
 —¿Qué obras leíste de este autor? —le pregunto. 
—Inicialmente «Las rosas de septiembre», «No cometerás adulterio» y «Lectura, mi dulce alegría». También leí una colección de cuentos, «La comida bajo los castaños» y una biografía de Iván Turgueniev, uno de los tres grandes de la literatura rusa. 
—Los otros son Leon Tolstoi y Dostoyevski** … 
—Así es.
  —¿De qué manera influyeron en ti estas lecturas? 
  —André Maurois me llamó al orden. Me orientó, por así decirlo. Antes de “Lectura, mi dulce alegría” mis lecturas eran muy desordenadas. Leía cualquier clase de libros. En aquel tiempo estaba muy en boga la ufología. Fui un asiduo lector de Erich Von Däniken, de J. Allen Hynek, y profundicé en ciertos tratados de piramidología y ciencias ocultas. Había una bruja que escribía libros, una tal Sibyl Leek y un señor de apellido Benavides que escribió un libro sobre las profecías de la gran pirámide. 
—No me digas que hasta leíste libros de brujería. 
—Sí y no creas que me da pena confesarlo. «El gran Grimorio», «Echiridione Leonis Papae» y otros tantos que no recuerdo. Me sumergí en el mundo de los grandes iniciados, las sociedades secretas y todo lo que tuviera que ver con fenómenos paranormales. Telepatía, telequinesis, PK, combustión espontánea, criptozoología, el famoso monstruo del lago Ness, Pie grande, Mothman, el hombre polilla o mosca ya no me acuerdo bien. Pero cuando irrumpe en mi universo mental el señor Maurois me doy cuenta de que hay otra clase de libros. Literatura seria por así decirlo. Y es cuando descubro a Honoré de Balzac, Victor Hugo, Emile Zola, Gustave Flaubert, Guy de Maupassant, George Sand, Baudelaire,  Cervantes, Benito Pérez Galdós, Goethe, Ibsen y toda la gran literatura rusa del siglo XIX. 

Vuelven los jovenzuelos con la carretilla vacía. Humberto Domingo apenas les presta atención. Toma un sorbo de té y prosigue: 
—Si me hicieran la famosa pregunta que le plantearon a cierto personaje de la política actual yo diría que uno de los tres libros que marcaron mi vida fue, sin duda, «Lectura mi dulce alegría». 
—¿Cuáles fueron los otros dos? 
—«Cien años de soledad» y «El ingenioso hidalgo, don Quijote de la Mancha». 
—¿De qué manera influye «Cien años de soledad» en ti? 
—Me abrió las puertas del boom latinoamericano. Yo no me quedé en Gabriel García Márquez con todo y que leí toda su obra. Busqué a los otros autores del boom: Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, aunque Rulfo es un poco anterior al boom, Julio Cortázar, Augusto Roa Bastos, Arturo Uslar Pietri, Juan Carlos Onetti y a un señor que aún no termino de entender pero que disfruto mucho leyéndolo: Jorge Luís Borges. Porque, sabes, soy curioso por naturaleza, normalmente cuando leo un libro, el que sea, trato de averiguar quién es el autor, donde nació, qué otro libro ha escrito y el resto. Con Gabriel García Márquez, además del boom latinoamericano, descubrí a William Faulkner… 
—Nada menos. 
—Y a Hemingway. 
—¡Uf! 
—En la obra de García Márquez hay ecos de estos dos grandes autores, de Kafka y Virginia Woolf. El coronel Aureliano Buendía tiene su gemelo Literario en el coronel John Sartoris de William Faulkner. Macondo y Yoknapatawpha corren paralelos en la creación de mundos imaginarios. Y esto no es fortuito, el mundo que describe Faulkner —el sur de los estados unidos— es muy semejante al pueblo de García Márquez invadido por los norteamericanos de la compañía bananera. Pero hay más. El juego con el tiempo. Faulkner rompe con el relato lineal y reelabora la técnica del monólogo interior planteada por James Joyce, la llamada corriente de conciencia, desarrollada magistralmente en su novela «Mientras agonizo» y García Márquez despliega todo su talento de novelista en una obra muy parecida, con un tema clásico, puesto al día: «La hojarasca». Es su primer libro, y en esta obra ya hay destellos de lo que vendrá después.

Me siento abrumado, son muchos datos. Los chicos de la carretilla y la cuatrimoto van rumbo a la playa con otro viaje de pencas de coco y basura y Humberto Domingo está desatado. Pronto caerá la noche. Indira nos ofrece más té y se sienta en silencio en la mecedora que está vacía. 
—Bueno, recapitulemos: «Lectura mi dulce gozo», «Cien años de soledad» … ¿Y el Quijote? 
—Cervantes enriqueció mi vocabulario. La primera lectura del Quijote, haz de cuenta que la hice en chino. No entendí nada. La segunda la hice con un diccionario léxico muy bueno. Esto me permitió en una tercera lectura reír como nunca y asistir asombrado a esa desmesurada obra que inaugura el género novelístico en España y nos permite vislumbrar los alcances de la literatura de altos vuelos. El Quijote es una obra monumental. En literatura debería ser una lectura obligada. 
—Me dices que leíste El Quijote con un diccionario, cómo haces para no olvidar los términos nuevos que vas descubriendo. 
—Sencillo. Descubro la palabra, trato de intuir su significado a través del contexto, voy al diccionario y escribo en una libreta la palabra y su significado, y escribo algunas oraciones utilizando ese término. No falla. Es en el ejercicio de la palabra como puedes hacerlas tuyas y de este modo se integran en tu vocabulario. 
—Sencillo pero laborioso. 
—No obstante, no deja de ser enriquecedor. Por ejemplo, ¿sabes qué quiere decir “espilorchería”? 
—No lo sé. 
—Te lo dejo de tarea. La encuentras en el capítulo XXIV de la segunda parte del libro que estamos comentando. ¡Notable espilorchería! como dice el italiano… 

*En plena Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara (4 de diciembre de 2011), el presidenciable del PRI, Enrique Peña Nieto, no supo responder, sin titubear, cuáles son los tres libros que han marcado su vida personal y política. Confundió títulos y autores y se proclamó lector de la biblia.
**Increíble omisión, especialmente porque quien habla es Humberto Domingo Peribán, no menciona ni a Puskhin ni a Gógol.


Por el ojo de la cerradura

Señas del perseguidor

Por Tito Mejía Sarmiento

Confieso que nací en un pueblo ribereño (Santo Tomás), donde hubiera querido nacer cada vez que naciera. Donde fui concebido además, por una hermosa pareja que se pasaba muchas veces la vida hablando del amor y sus metáforas bajo la tela de la noche y sus luciérnagas diminutas. Una pareja de ojos toledanos que transitaba asida de las manos por los mismos caminos aunque le pareciera cerca lo que estaba tan lejos.

Confieso que mi piel se eriza hoy en llamarada, ajena a la raíz que la redime, al acercarme a la ventana de la memoria: los primeros aguaceros de octubre internados en el arenoso patio de la vieja casa de paja, entorno esencial de nuestros sueños, que espantaban a las palomas de plumaje gris y blanco que en el loco afán  por resguardarse en sus casitas de madera que papá les colocaba en la cúpula de los árboles, cruzaban los aires en medio del émbolo sonoro de su gutural monotonía. Aquella gotera en mi cuarto con su entrañable olor a humedad, que en ósmosis mutua de ruido y frialdad, al caer en el recipiente de turno, no nos dejaba dormir.

Es que nada se puede detener sin sentir felicidad: mis hermanos cabalgando sobre escobas haciendo de jinetes enmascarados, y yo persiguiéndolos por las encharcadas calles del pueblo con un revólver imaginario entre mis manos hasta darles captura al final del arco iris.

Confieso que cuando tenía diez años, casi todos los viernes bajo la luz de una luna amaestrada, jugaba con la vecinita de enfrente, que tanto me gustaba, a “los besos robados.” Abro paréntesis para decir, que esa vecinita de enfrente, es hoy la compañera inseparable de mis días con muchos episodios que contar cuando el amor se declara culpable.

Confieso que con la devoción del flagelante de un viernes santo y con el luto de marfil herido por la pérdida de algún amigo, que sin decir su nombre quedaba clavado para siempre en el alma de todos los lugareños, no faltaba ni faltaré a los funerales en mi terruño, porque se viven, se sienten al unísono aunque en el centro de los mismos, esté el errante de lo mundano,  ese que por burlarse o por escapar aún más del terco intento, inventa cosas, se ríe o mira con piedad su propio simulacro.

Y como el tiempo huye y te da señas para que registres la huella de su paso, no quiero cerrar esta evocación  no sin antes decir, que sigo buscando con ojos persistentes  la cara de la vida en todos los rincones de mi pueblo, aun cuando me cobije en la inmaculada lágrima que se forma en los bordes de la risa y de la locura.